Una investigación ha demostrado que los perros con sobrepeso u obesidad presentan una presión intraocular significativamente mayor que los perros con un peso adecuado, con un incremento medio de 1,9 mmHg por cada aumento de un punto en la puntuación de condición corporal.
El estudio sugiere que el exceso de grasa corporal y los cambios metabólicos asociados pueden interferir en el drenaje de los fluidos del ojo, lo que convertiría al peso corporal en un factor de riesgo modificable para los perros predispuestos al glaucoma. Los resultados subrayan que mantener un peso saludable es una parte esencial de la protección de la visión a largo plazo y de la salud ocular de los perros.
El trabajo ha sido liderado por el veterinario Oren Pe'er, de la Koret School of Veterinary Medicine at The Hebrew University of Jerusalem, y pone de manifiesto una relación clara entre el peso corporal del animal y la presión dentro del ojo.
Aunque muchos propietarios conocen que el exceso de peso puede contribuir a problemas sistémicos como la resistencia a la insulina, la diabetes mellitus, la inflamación crónica de bajo grado o las enfermedades ortopédicas, esta investigación apunta a que la obesidad también podría ser un factor de riesgo relevante para enfermedades oculares graves, incluido el glaucoma.
LA RELACIÓN ENTRE PESO Y PRESIÓN OCULAR
El estudio analizó a 40 perros sanos con distintos estados corporales, que iban desde animales delgados hasta perros con obesidad. Para evaluar la cantidad de grasa corporal, los investigadores utilizaron varios métodos complementarios, entre ellos una escala de condición corporal de 9 puntos y una versión adaptada del índice de masa corporal para perros, con el objetivo de obtener una valoración precisa del estado físico de cada animal.


