08 septiembre 2026

El Polaco: el hombre que salvó miles de perros y dejó una huella imborrable


Eduardo Grooh Riemersma murió el 28 de agosto de 2026 a los 49 años tras un accidente de tránsito. Detrás de la noticia queda la historia de un hombre que convirtió el rescate de animales en una misión, creó El Montecito de los Canichones y llegó a albergar a más de 400 perros.

Fue una tarde gris para Santiago del Estero. La noticia de la muerte de Eduardo Grooh Riemersma, "El Polaco", en un accidente de tránsito enlutó a familiares, amigos y, especialmente, a toda una comunidad de personas que durante años acompañaron su incansable lucha por los animales.



Pero detrás de la tragedia queda una historia mucho más grande: la de un hombre que hizo del amor por los perros una verdadera causa de vida y que logró transformar una idea nacida de una experiencia personal en uno de los refugios más reconocidos de la provincia.

Tras la muerte de Eduardo "El Polaco" Groh Riemersma, desde El Campito Refugio difundieron un mensaje para llevar tranquilidad sobre el futuro de El Montecito de los Canichones. Destacaron que el proteccionista dejó una estructura organizada, alimentos para varios meses y una ONG para garantizar la continuidad del refugio.

"El Polaco" era un apasionado defensor de los animales y el principal referente de El Montecito de los Canichones, un espacio que durante años recibió a perros abandonados, enfermos, discapacitados y de avanzada edad. Muchos de ellos encontraron allí algo que difícilmente hubieran conseguido en la calle: alimento, atención, refugio y, sobre todo, una segunda oportunidad.


De Bandera a una vida dedicada al rescate

Eduardo era oriundo de Bandera. Allí comenzó la carrera de Ingeniería Forestal en la universidad pública de Santiago del Estero, aunque no llegó a completar sus estudios porque posteriormente se mudó a Alemania.

Su vínculo con el proteccionismo animal nació de una historia atravesada por el dolor. Después de la muerte de su perra dogo, su suegro le regaló un perro que había sido rescatado de la calle. Aquel gesto terminó cambiando para siempre el rumbo de su vida.

Lo que comenzó con un perro se transformó, con el paso de los años, en una vocación. Y esa vocación terminó convirtiéndose en una misión que Eduardo sostuvo durante décadas.

El nacimiento de "El Montecito de los Canichones"

El refugio comenzó a funcionar en 2006, inicialmente en su Bandera natal. Con el tiempo, el proyecto se trasladó a un predio ubicado sobre la Ruta 16, en el departamento La Banda, donde finalmente se convirtió en su hogar y en el centro de su actividad proteccionista.

06 septiembre 2026

Gel para otitis externa

La otitis externa es una inflamación del conducto auditivo externo y una de las principales razones por las que los perros son llevados al veterinario. Se desarrolla como resultado de la inflamación inducida por enfermedades alérgicas o endocrinas, pero incluye también causas secundarias como la infección por levaduras, específicamente Malassezia pachydermatis.



Un reciente estudio, llevado a cabo por Dechra, ha evaluado la eficacia y seguridad de un gel tópico, sin antibióticos, que contiene terbinafina (antifúngico) y acetato de betametasona (corticoesteroide) para el tratamiento de la otitis externa canina con predominio de levaduras. Sus resultados demostraron la eficacia del tratamiento.

El estudio se llevó a cabo mediante un ensayo aleatorizado, controlado y doble ciego realizado en 239 perros de varios centros veterinarios de Estados Unidos y España. En total, estuvieron representadas 59 razas.

Los perros recibieron el producto de estudio que contenía terbinafina y betametasona (TBG) o placebo (solución salina). En el grupo de TBG había 120 perros y en el grupo placebo, 119, y la fase de seguimiento programada para cada perro tuvo una duración de 45 días.

03 septiembre 2026

Enfermedades que son más prevalentes en perros de raza pura que en mestizos


Un estudio realizado en Corea del Sur ha analizado las diferencias en los diagnósticos registrados entre perros de raza pura y mestizos a partir de historias clínicas electrónicas de atención primaria. Tras ajustar por edad, sexo, estado de esterilización y frecuencia de visitas clínicas, nueve afecciones mostraron probabilidades ajustadas significativamente elevadas en perros de raza pura, mientras que una afección, la neoplasia mamaria, mostró probabilidades ajustadas significativamente menores.




La cohorte analítica final comprendió 28.812 perros (26.077 de raza pura y 2.735 mestizos). La extracción inicial de datos arrojó 115.463 registros clínicos brutos de las bases de datos de historias clínicas electrónicas. Sin embargo, se aplicó un modelo que evitó la sobrerrepresentación de visitas frecuentes, lo que identificó una cohorte base de 29.354 pacientes únicos. Se excluyeron varios pacientes debido a entradas ambiguas o faltantes de sexo, estado de castración, edad o raza.

Las 10 razas más frecuentes fueron el maltés (23,8 %), el caniche (15,4 %), el pomerania (11,3 %), el mestizo (9,5 %), el bichón frisé (6,3 %), el shih tzu (5 %), el yorkshire terrier (4,3 %), el chihuahua (3,4 %), el maltipoo (2,7 %) y el dachshund (1,7 %). En conjunto, estas 10 razas principales representaron el 83,6 % de la población total del estudio.

Las afecciones prevalentes en las razas puras, de mayor a menor probabilidad, son meningoencefalitis, trastorno del disco intervertebral, degeneración mixomatosa de la válvula mitral, luxación rotuliana, hiperadrenocorticismo, otitis externa, luxación articular, pancreatitis y trastorno cutáneo por hipersensibilidad (alérgico).

La otitis externa fue la afección más prevalente en general y presentó una prevalencia bruta mayor en perros de raza pura (13,2 %) que en perros mestizos (9,3 %); esta diferencia fue estadísticamente significativa. La luxación rotuliana mostró un patrón similar, con una prevalencia bruta mayor en perros de raza pura (10,6 %) que en perros mestizos (7,2 %).

01 septiembre 2026

Sobre la edad de los perros

Investigadores estadounidenses han desarrollado un modelo basado en la metilación (*) del ADN que permite traducir la edad de los perros a su equivalente aproximado en humanos. El trabajo cuestiona la conocida regla según la cual cada año de vida de un perro equivale a siete años humanos.



Todos los mamíferos atraviesan etapas fisiológicas similares a lo largo de la vida, desde el desarrollo temprano y la pubertad hasta la madurez, el envejecimiento y la muerte. Sin embargo, estas fases se producen a ritmos muy diferentes dependiendo de la especie.

Para estudiar si estas semejanzas también se reflejan a nivel molecular, los investigadores caracterizaron los metilomas de 104 labradores retriever de entre aproximadamente un mes y 16 años. El metiloma recoge el patrón de marcas epigenéticas presentes en el ADN, algunas de las cuales cambian de manera predecible con la edad.

Los datos obtenidos en los perros se compararon con perfiles de metilación procedentes de 320 personas de entre uno y 103 años. El análisis identificó más de 54.000 regiones comparables entre ambas especies y mostró que los perros jóvenes presentaban una mayor semejanza molecular con los humanos jóvenes, mientras que los perros de mayor edad se parecían más a las personas mayores.

No obstante, la relación encontrada no era lineal. El metiloma de los perros se remodelaba con gran rapidez durante las primeras etapas de la vida en comparación con el de los humanos, pero este ritmo se ralentizaba considerablemente al alcanzar la edad adulta.

A partir de estas semejanzas, los investigadores obtuvieron una función de traducción. Esta fórmula refleja que un mismo número de años no representa el mismo grado de cambio biológico durante toda la vida del animal.

Se detectó correspondencia entre las etapas infantil, juvenil y senior

El modelo mostró una correspondencia especialmente estrecha durante las etapas infantil, juvenil y sénior. Por ejemplo, el perfil epigenético de un cachorro de unas ocho semanas se aproximaba al de un bebé humano de unos nueve meses, coincidiendo con la etapa en la que se desarrollan los dientes de leche en ambas especies.

Asimismo, la esperanza de vida aproximada de 12 años utilizada para los labradores retriever se correspondía con unos 70 años humanos. En cambio, la equivalencia fue más aproximada durante la adolescencia y la madurez, periodos en los que el metiloma canino avanzaba más rápidamente de lo esperado a partir de las tablas fisiológicas convencionales.

21 agosto 2026

Los perros pueden reconocer emociones en los rostros de las personas

 

Los perros, al menos los domésticos, son muy buenos reconociendo expresiones faciales humanas, en especial la alegría, aunque también pueden distinguir entre otras negativas, como el miedo o la tristeza, según las pruebas que aporta una nueva investigación que ha estudiado la biología que subyace a esa capacidad. 

Investigadores encabezados por la Universidad de Viena publicaron en iScience el resultado de dos experimentos en un grupo de perros domésticos a los que hicieron una serie de escáneres mientras veían imágenes de rostros humanos. Los resultados aportaron, por primera vez, pruebas de que los perros pueden distinguir entre expresiones faciales negativas, como la ira, la tristeza y el miedo. 

La capacidad de los perros para captar pequeños detalles en el rostro hace que “sean muy interesantes”, pues al estudiar sus cerebros se puede entender qué adaptaciones han desarrollado para sustentar su notable comprensión social y emocional de los humanos“, señaló el autor principal, Raúl Hernández-Pérez, de la Universidad de Viena, citado por la publicación. 



Los investigadores se centraron primero en la felicidad, una expresión que, según estudios previos, reviste una importancia especial para los perros. Los animales vieron, mientras se hacían un escáner, imágenes de personas desconocidas con expresiones felices o neutras. Los rostros felices activaron la corteza temporal y el núcleo caudado, que son regiones cerebrales asociadas con el procesamiento cognitivo superior y el de recompensas, respectivamente. 

Esto sugiere que los rostros humanos felices ”pueden tener un significado emocional para los perros“, explicó otra de las firmantes del texto, Laura Cuaya, de la Universidad de Viena. Para comprobar si esas mismas regiones cerebrales respondían a otras emociones, se hizo el mismo procedimiento con imágenes de rostros felices, de ira, miedo y tristeza y analizaron la actividad cerebral mediante aprendizaje automático. El resultado fue que los perros no reaccionaban de la misma manera ante esas emociones negativas. 

18 agosto 2026

Del Ártico a los trópicos, cómo miles de años de convivencia con los humanos transformaron a los perros

Hoy en día, hay más perros viviendo con humanos que en cualquier otro momento de la historia y son, como se puede apreciar, muy diversos. El origen de estas diferencias es muy anterior a las prácticas modernas de cría de la época victoriana británica, como ya mostró un estudio en 2025.

¿Cómo surgieron, entonces, esas diferencias tan marcadas durante los aproximadamente 15.000 años de coevolución?



El arqueólogo Peter Mitchell desgrana, en un nuevo libro, "First Dogs: Hunter-Gatherers and Their Canine Companions from Prehistory to the Present", cómo cómo a través de múltiples vías de interacción los perros desarrollaron rasgos especializados que se ajustaban a las necesidades y entornos de las sociedades humanas con las que convivían, desde los perros de trineo compactos y de pelaje denso del extremo norte a los perros de caza esbeltos y adaptados al calor de las regiones ecuatoriales.

Se han encontrado perros enterrados junto a humanos en tumbas que datan de hace 14.000 años. Aparecen en el arte antiguo de todos los continentes y forman parte de la mitología, la religión y el folclore de prácticamente todas las culturas. La evidencia arqueológica demuestra que nos han ayudado a cazar, protegido nuestros hogares, transportado nuestras pertenencias, pastoreado nuestro ganado y nos han brindado compañía a lo largo de toda la historia.

El libro del profesor Mitchell profundiza en esta relación: en cómo, desde la tundra ártica a las selvas tropicales, los perros desarrollaron rasgos especializados que reflejan la diversidad de culturas y entornos humanos. 

En las regiones de gran altitud de la meseta tibetana, tanto los perros como sus compañeros humanos desarrollaron adaptaciones genéticas similares para sobrevivir en ambientes con bajo contenido de oxígeno. Las investigaciones han identificado genes específicos en los perros tibetanos que les permiten prosperar en altitudes donde las razas de tierras bajas tendrían dificultades, reflejando adaptaciones encontradas en poblaciones humanas de la misma región.

Quizás en ningún otro lugar la relación entre humanos y perros sea más especializada que en el Ártico, donde los pueblos indígenas desarrollaron sofisticadas culturas de trineos tirados por perros.

15 agosto 2026

Edad de los perros

Por qué la regla de los siete años es un mito: cómo calcular la verdadera edad de los perros, según la ciencia.

Un estudio publicado en la revista Cell Systems identificó que los canes envejecen de forma acelerada en la primera etapa de su vida. Cómo este hallazgo cambia por completo los parámetros de cuidado veterinario

Comprender la verdadera edad biológica de los perros permite ajustar la alimentación, el ejercicio y las visitas veterinarias para mejorar su salud y calidad de vida 

Saber la verdadera equivalencia entre la edad de los perros y la de los humanos es una cuestión que la ciencia ha revisado en los últimos años. Durante décadas, se popularizó la idea de que “un año canino equivale a siete años humanos”, pero investigaciones recientes han demostrado que esta fórmula es inexacta y simplifica en exceso el envejecimiento de los perros.

Nuevas fórmulas científicas, basadas en estudios genéticos y epigenéticos, han permitido obtener estimaciones mucho más precisas sobre la edad real de los perros en relación con la de los humanos. Según un estudio publicado en la revista Cell Systems por investigadores de la Universidad de California en San Diego, la relación entre la edad canina y la humana sigue una progresión logarítmica, no lineal. La ecuación propuesta es: edad humana = 16 × ln(edad del perro) + 31.

Esta fórmula, basada en el análisis del ADN de 104 labradores retriever, muestra que un perro de un año tiene una edad equivalente a la de un humano de aproximadamente 30 años, y un perro de cuatro años sería comparable a una persona de 52 años. Los expertos advierten que, aunque esta ecuación mejora la precisión respecto a la regla de los siete años, factores como el tamaño, la raza y la salud influyen significativamente en la longevidad canina.

Este cambio de paradigma ha encontrado su respaldo definitivo en las investigaciones publicadas por el Dog Aging Project hacia abril de 2026. Los hallazgos más recientes han identificado biomarcadores metabólicos compartidos entre humanos y canes que confirman que el envejecimiento no es un proceso lineal, sino una curva de maduración acelerada.

n perro de un año equivale a un humano de aproximadamente 30 años, mientras que uno de cuatro años tendría la edad biológica de una persona de 52 años, según la ecuación científica - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un perro de un año equivale a un humano de aproximadamente 30 años, mientras que uno de cuatro años tendría la edad biológica de una persona de 52 años, según la ecuación científica - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estos indicadores biológicos demuestran que, mientras el mito de los siete años asume un ritmo constante, la realidad celular revela un ‘estallido’ de desarrollo en los primeros veinticuatro meses de vida del perro, seguido de una notable estabilización metabólica. Esta evidencia no solo valida la fórmula logarítmica frente a la simplificación tradicional, sino que permite a la medicina veterinaria de precisión anticipar el deterioro orgánico con una exactitud sin precedentes, tratando cada etapa vital bajo parámetros moleculares y no meramente cronológicos.

13 agosto 2026

La cistitis en perros es una de las patologías urinarias más frecuentes en la consulta veterinaria. Está causada en la mayoría de los casos por una infección bacteriana, por lo que se resuelve, generalmente, con tratamiento antibiótico. Sin embargo, desde Clínicas MiVet advierten de que ignorar sus síntomas puede derivar en infecciones recurrentes o daño renal.

Por eso, han elaborado un artículo —para el que han contado como fuente, entre otras, con el Manual Veterinario de Merck (MSD Animal Health)— en el que describen los síntomas principales y explican los pasos diagnósticos y el tratamiento de la inflamación, al tiempo que recuerdan las medidas preventivas relevantes en perros con antecedentes de cistitis recurrente.

En cuanto a los síntomas, el equipo veterinario de MiVet recuerda que identificarlos a tiempo reduce el riesgo de complicaciones. Los síntomas más habituales, según señalan, afectan directamente al comportamiento urinario del animal y a su estado general.

Así, mencionan señales de alerta como una micción muy frecuente y en pequeñas cantidades, presencia de sangre en la orina, posturas extrañas al orinar, esfuerzo para expulsar poca orina, lamido excesivo de la zona genital o accidentes en casa derivados de la urgencia urinaria.

Precisan que, en hembras, los síntomas pueden confundirse con los del celo, por lo que es importante acudir al veterinario ante cualquier cambio en el patrón urinario. Además, advierten que, si la infección se extiende hacia los riñones (pielonefritis), el cuadro de la enfermedad se agrava. En este caso, pueden aparecer fiebre, letargo, inapetencia y vómitos. “Esta progresión requiere atención veterinaria urgente”, alertan.

08 agosto 2026

Chocolate, prohibido para perros


Hay mucha gente que les da chocolates a sus perros y gatos y desconoce que en realidad les está haciendo un daño muy grande, un daño que podría causarles la muerte. El chocolate contiene teobromina, que es un alcaloide que no puede ser eliminado rápidamente por los cánidos y otros animales. Es decir, es venenoso para ellos.

La teobromina (C7H8N4O2) de nombre químico 3,7-dimetilxantina o 3,7-dihidro-3,7-dimetil-1H-purina-2,6-diona) es un alcaloide de la familia de las metilxantinas, familia que incluye también a la teofilina y la cafeína. En estado puro, es un polvo blanco. Es soluble en ácidos y bases, poco soluble en agua y acohol etílico y prácticamente insoluble en éter etílico.
Se sabe que provoca mutaciones en bacterias y en eucariotas simples, pero aparentemente no ocurre así en eucariotas complejas.
Esta sustancia se encuentra en la planta del cacao (Theobroma cacao), principalmente en las semillas, las cuales contienen entre un 1% a un 4% de ésta. Al fermentar y secar las semillas, y luego procesar el extracto obtenido, se obtiene el chocolate. El chocolate negro contiene aproximadamente 450mg de teobromina en 30 g, esto es diez veces más que el chocolate de leche común.

La teobromina también se encuentra en el Guaraná (Paullinia cupana)
Produce efectos similares a las otras metilxantinas, es decir, estimulación del sistema nervioso central, broncodilatación y diversos efectos cardiovasculares; sin embargo, en los humanos no se ven estos efectos al consumir chocolate, siendo muy raras las intoxicaciones, aunque es posible que puede producir dolor de cabeza, inapetencia en personas alérgicas o consumido en grandes cantidades.

En perros, gatos, cerdos, hurones, roedores, caballos y otros animales es tóxica, debido a que éstos la eliminan lentamente de su organismo. Se estima que en perros la dosis letal es de 6-17 gramos de chocolate negro (el que contiene mayor concentración de teobromina) por cada kilogramo de peso.