02 junio 2026
Día Nacional del Perro (en Argentina)
24 mayo 2026
Palm Dog Award 2026
23 mayo 2026
La mirada de los perros y los lazos afectivos
Miho Nagasawa 1 , 2 , Shouhei Mitsui 1 , Shiori En 1 , Nobuyo Ohtani 1 , Mitsuaki Ohta 1 , Yasuo Sakuma 3 , Tatsushi Onaka 2 , Kazutaka Mogi 1 , Takefumi Kikusui 1
1 Departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de la Universidad Azabu, Sagamihara, Kanagawa, Japón.
2 Departamento de Fisiología de la Universidad Médica Jichi, Shimotsuke, Tochigi, Japón.
3 Universidad de Tokio Ciencias de la Salud, Tama, Tokio, Japón.
20 mayo 2026
Otitis externa
- La otitis externa es la inflamación del epitelio de revestimiento del conducto auditivo externo.Contenidos:
- Etiopatogenia
- Cuadro clínico
- Diagnóstico
- Tratamiento
- Es una patología frecuente, representando hasta una cuarta parte de las consultas dermatológicas caninas y una sexta parte de las felinas, apareciendo con mayor frecuencia en zonas con clima templado y tropical.
1 -Etiopatogenia
-
Es una patología con etiología multifactorial originada por factores
desencadenantes y mantenida por factores perpetuantes. A su vez, se
han descrito todo un conjunto de factores predisponentes que proporcionan las
condiciones necesarias para la proliferación microbiana.
-
En numerosas ocasiones la otitis externa aparece como un
síntoma más de un proceso dermatológico (alérgico, seborreico, etc.).
-
Los factores desencadenantes
son los responsables del inicio de la inflamación del conducto auditivo
externo. En perros se citan como más frecuentes las alergias, seguidas
de lejos de los cuerpos extraños y Otodectes cynotis.
-
Procesos alérgicos. La mitad o más de los perros atópicos o con
reacciones adversas a los alimentos llegan a presentar otitis,
usualmente bilateral, pudiendo en ocasiones ser el signo principal o
único de la alergia.
-
Cuerpos extraños. En determinadas épocas del año es frecuente
la aparición de otitis externas por la penetración de espigas y semillas
en el
interior del conducto en animales que frecuentan jardines o zonas
rurales.
-
Parásitos. El principal agente de otitis parasitarias es Otodectes cynotis, causante del 5-10% de las otitis en perros y de un tercio o la mitad en gatos. Es
un ácaro muy contagioso, que se extiende de forma rápida, afectando
principalmente a los animales más jóvenes. Cursa con una secreción de
color
marrón-negruzco constituida por cerumen, sangre y exudados, siendo el
prurito variable. Otros ácaros que ocasionalmente pueden provocar otitis externa don Demodex canis, Sarcoptes scabiei y Notoedres cati.
-
Trastornos de la queratinización. Los perros que presentan trastornos
seborreicos suelen presentar una otitis externa ceruminosa. Esto incluye
ciertas endocrinopatías, como el hipotiroidismo, donde los trastornos
seborreicos
asientan principalmente en las orejas con la aparición de otitis
ceruminosas.
-
Afecciones autoinmunes. Los lupus eritematosos, los pénfigos
y la celulitis juvenil pueden provocar otitis por extensión de la afectación del pabellón auricular.
-
Reacciones adversas a fármacos. A veces se pueden observar otitis en casos de dermatitis por contacto,
por sensibilización a componentes de los preparados óticos.
-
Traumatismos producidos por el propio animal, por un rascado
excesivo o por peleas.
- Neoplasias. Las neoplasias cursan como otitis crónicas que no responden al tratamiento. En perros las más frecuentes son las de glándulas sebáceas, histiocitomas y mastocitomas, mientras en gatos adultos son el carcinoma de células escamosas y en jóvenes los pólipos de origen inflamatorio.
-
Los factores perpetuantes son los que agravan la otitis externa impidiendo su resolución. En los casos
crónicos suele haber más de un factor, de manera que su identificación es necesaria
para el correcto reconocimiento de la otitis externa.
-
Bacterias, tanto grampositivas como gramnegativas, se perpetúan
en el conducto auditivo externo complicando e impidiendo la curación.
- Las más frecuentes, en perros, son Staphylococcus pseudintermedius (36-70%) y Pseudomonas aeruginosa (3-18%) y, en menor medida, por debajo del 10% cada una, Streptococcus spp, Proteus spp y E. coli. En otro artículo, se ha cuantificado la presencia de cocos en un 38% de los casos caninos y en un 22% los bacilos.
- En gatos predominan los estafilococos, seguidos de Pasteurella y E. coli.
- Levaduras, principalmente Malassezia pachydermatis, la cual está estrechamente relacionada con otitis ceruminosas secundarias a procesos
12 mayo 2026
Razas de perros con mayor riesgo de enfermedad periodontal
Un nuevo estudio a gran escala basado en datos aportados por propietarios de perros ha revelado que más de la mitad de los perros domésticos padecen enfermedad periodontal, situando a la edad, la raza, los diagnósticos orales y los hábitos de higiene bucal entre los principales factores de riesgo asociados a esta patología.
La enfermedad periodontal es uno de los problemas de salud más frecuentes en perros, aunque en muchos casos se detecta en fases avanzadas, cuando ya puede tener un impacto importante sobre la salud y el bienestar general del animal.
La investigación, publicada en la Journal of Small Animal Practice, analizó cuestionarios cumplimentados por 12.753 propietarios de perros de Estados Unidos y Canadá. A través de estos datos se evaluaron factores relacionados con la demografía, el estado de salud y el estilo de vida de los animales para determinar la prevalencia y los factores de riesgo de la enfermedad periodontal.
Los resultados mostraron que los titulares de un 50,5% de los perros incluidos en el estudio indicaron que sus animales sufrían esta enfermedad. Además, la edad apareció como uno de los factores más determinantes, ya que los perros de ocho años o más presentaban un riesgo significativamente superior, mientras que los menores de cuatro años registraban la menor probabilidad de padecerla.
RAZAS Y HÁBITOS RELACIONADOS CON LA ENFERMEDAD PERIODONTAL
El estudio también detectó una mayor frecuencia de enfermedad periodontal en razas pequeñas y miniatura. Entre las razas con más riesgo se encontraban el Cocker Spaniel americano, el Papillon, el Yorkshire terrier, el Cavalier King Charles spaniel y el Pomerania. Por el contrario, las razas grandes fueron las que mostraron menor probabilidad de desarrollar esta patología.
Los investigadores observaron además que determinados diagnósticos de salud bucal, como la halitosis o la resistencia del animal al contacto con la cabeza, estaban relacionados con una mayor probabilidad de enfermedad periodontal. En cambio, los perros con dientes ausentes por traumatismos o por falta de erupción dental, así como aquellos con maloclusión, presentaban una menor probabilidad de desarrollarla.
En relación con el cuidado bucal, la prevalencia de enfermedad periodontal fue inferior en perros que utilizaban juguetes para masticar o cuero crudo y partes de animales. Sin embargo, el estudio detectó una prevalencia más elevada en perros en los que se utilizaban productos líquidos, en gel o aceite, productos en polvo o incluso cepillado dental.
07 mayo 2026
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06 mayo 2026
Ansiedad por separación
05 mayo 2026
La influencia del cine en la adquisición de perros
04 mayo 2026
La edad de los perros
Por qué la regla de los siete años es un mito: cómo calcular la verdadera edad de los perros, según la ciencia
Un estudio publicado en la revista Cell Systems identificó que los canes envejecen de forma acelerada en la primera etapa de su vida. Cómo este hallazgo cambia por completo los parámetros de cuidado veterinario
Comprender la verdadera edad biológica de los perros permite ajustar la alimentación, el ejercicio y las visitas veterinarias para mejorar su salud y calidad de vida
Saber la verdadera equivalencia entre la edad de los perros y la de los humanos es una cuestión que la ciencia ha revisado en los últimos años. Durante décadas, se popularizó la idea de que “un año canino equivale a siete años humanos”, pero investigaciones recientes han demostrado que esta fórmula es inexacta y simplifica en exceso el envejecimiento de los perros.
Nuevas fórmulas científicas, basadas en estudios genéticos y epigenéticos, han permitido obtener estimaciones mucho más precisas sobre la edad real de los perros en relación con la de los humanos. Según un estudio publicado en la revista Cell Systems por investigadores de la Universidad de California en San Diego, la relación entre la edad canina y la humana sigue una progresión logarítmica, no lineal. La ecuación propuesta es: edad humana = 16 × ln(edad del perro) + 31.
Esta fórmula, basada en el análisis del ADN de 104 labradores retriever, muestra que un perro de un año tiene una edad equivalente a la de un humano de aproximadamente 30 años, y un perro de cuatro años sería comparable a una persona de 52 años. Los expertos advierten que, aunque esta ecuación mejora la precisión respecto a la regla de los siete años, factores como el tamaño, la raza y la salud influyen significativamente en la longevidad canina.
Este cambio de paradigma ha encontrado su respaldo definitivo en las investigaciones publicadas por el Dog Aging Project hacia abril de 2026. Los hallazgos más recientes han identificado biomarcadores metabólicos compartidos entre humanos y canes que confirman que el envejecimiento no es un proceso lineal, sino una curva de maduración acelerada.
Un perro de un año equivale a un humano de aproximadamente 30 años, mientras que uno de cuatro años tendría la edad biológica de una persona de 52 años, según la ecuación científica.
El cementerio de los perros (París)
- El terreno de una hectárea, originalmente estaba dividido en cuatro bloques: el de perros, el de gatos, el de pájaros y el de otros animales, pero actualmente estas separaciones no se han mantenido. La entrada con su arco estilo art nouveau fue obra del arquitecto parisino Eugène Petit.
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| Barry |
(*) Se dice también que esta historia no es real, que Barry murió plácidamente y de viejo. El relato se hizo para darle mayor difusión a los rescates de los perros de San Bernardo en los Alpes.
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| Papillon y Turc |
03 mayo 2026
Plantas tóxicas para los perros
• Acebo inglés (bayas)
• Acónito (todo)
• Adelfa (todo incluyendo las hojas secadas)
• Aguacate (hojas)
• Almendra (germen)
• Albaricoque (germen)
• Azafrán del otoño (toda, especialmente bulbo)
• Azalea (toda)
• Borrachero (todo)
• Caja de Monte o Baúl de Monte (hojas, ramitas)
• Caladium (todas las piezas)
• Castaña de la India (hojas y frutos)
• Cereza negra silvestre (toda)
• Cicuta (gérmenes, vástagos, tallo carnudo parecido al del anís)
• Cola de Caballo o Cola de Mula
• Copa de Oro o Veneno Mata Perros
• Corazón de la sangría (hojas, raíces)
• Ahogadera o Pera Áspera (hojas, gérmenes, corteza)
• Daphnia (todo; fruta)
• Bulbo de Cebollero
• Dieffenbachia (foto)
• Dulce Sueño Americano (las bayas, raíces)
• Encadenamiento de oro (gérmenes, vainas, flores)
• Espuela de Caballeros (todo; gérmenes)
• Fitolaca (las raíces, lanzamientos)
• Flor del Cono (toda)
• Gato de Púlpito (todo)
• Gloria de la Mañana (gérmenes)
• Guante de Zorro (hojas)
• Guisante de Rosario (gérmenes)
• Haba de Echador (germen, hojas)
• Hiedra (bayas, hojas)
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| Hiedra |
• Jazmín Amarillo (todo, incluyendo el néctar y las raíces)
• Junquillo (todo)
• Langosta Negra (corteza, ramitas, gérmenes)
• Lantana (bayas, hojas verdes)
• Laurel de Monte (toda la miel uniforme de las flores es tóxica)
• Ligustro (hojas, bayas)
• Lirio del Valle (todo)
• Mala Hierba de Jumson (planta alucinógena usada por adolescentes)
• Manzana (cantidad grande de gérmenes)
• Mora China (fruta, corteza, bayas)
• Muérdago (bayas)
• Narciso (todo)
• Ojo de Venado (hojas, frutos, flores, brotes)
• Ojo Negro de Susana (todo)
• Patatas o Papas (tallos y hojas)
• Philodendron (todo las partes)
• Ranúnculo (todo)
• Remendón o Tapa Rabos (hojas, raíces)
• Robles (taninos en follaje y bellotas)
• Rododendro (todas las piezas)
• Rosa Navideña (raíz, hojas, savia)
• Ruibarbo (hojas)
• Serpentaria Blanca (todas las piezas)
• Setas de la Amanita (todas)
• Tabaco (hojas)
• Tejo (todo, especialmente bayas)
• Tomate (hojas)
• Tulipán (bulbos)
• Vistaria (vainas, gérmenes)
02 mayo 2026
Nipper, el perrito de la RCA
29 abril 2026
Día del animal
21 abril 2026
Ictus en perros. Síntomas, causas y tratamiento
El ictus en perros, es una patología muy popular en humanos, que frecuentemente los tutores de caninos ignoran.
Es importante saber que algunas patologías o condiciones que afectan frecuentemente al humano también aparecen en perros. La mayoría de las veces el tutor de una mascota ignora que su perrito puede sufrir ciertos síndromes o enfermedades, ya que piensa erróneamente que son exclusivas de otras especies, y este descuido puede traer como consecuencia un mal manejo de los hábitos alimenticios o físicos de su mejor amigo.
¿Qué es un ictus en perros?
El ictus se define como una interrupción del flujo sanguíneo hacia un área específica del cerebro. Debido a que la oxigenación cerebral se ve comprometida, las células de dicho órgano se ven afectadas y en algunos casos pueden dejar de funcionar. Existen dos tipos de ictus que debemos aprender a diferenciar para tener un manejo más adecuado de la situación:
Ictus Isquémico o embólico: estamos en presencia de un ictus isquémico cuando alguna arteria es obstruida por un coágulo o un émbolo, limitando de forma parcial o total el flujo sanguíneo, lo que trae como consecuencia la disminución de la cantidad de oxígeno que llega al cerebro.
Ictus hemorrágico: es producido cuando se rompe un vaso sanguíneo trayendo como consecuencia una hemorragia cerebral.
Síntomas
La presentación de esta patología suele preocupar de sobremanera al tutor de la mascota, ya que tiene signos y síntomas muy característicos que aparecen de forma abrupta. Los signos neurológicos que el perro con ictus puede presentar se relacionarán íntimamente con el área del cerebro que se vea afectada. Los signos y síntomas de un ictus en perros son los siguientes:
Convulsiones.
Parálisis.
Debilidad muscular.
Dificultad para mantener una postura correcta.
Ataxia.
Giros de la cabeza.
Síndrome vestibular.
Fiebre.
Nistagmo.
Una gran pista para el tutor, es que en el ictus embólico los signos aparecen de forma brusca y rápidamente alcanzan su máxima expresión, a diferencia que en el ictus hemorrágico, en el que suelen tener un inicio y un desarrollo retardado.
Causas del ictus en perros
Son muchas las causas que pueden generar esta patología tanto en caninos como en humanos. Cualquier condición que sea capaz de generar un coágulo de sangre lo suficientemente importante como para comprometer el flujo sanguíneo cerebral, podrá ser culpable directo de un ictus. Entre las causas más frecuentes tenemos:
Neoplasias: se define como una formación anormal de tejido, que puede ser de carácter tumoral maligno o benigno. Una neoplasia es capaz de causar tanto obstrucciones como coágulos que puedan viajar a través del torrente sanguíneo y comprometer la oxigenación del cerebro.
Endocarditis: la afección del pericardio, que puede llegar a convertirse en una infección bacteriana, puede ser causante de coágulos que terminen restando eficacia al riego sanguíneo cerebral, trayendo un ictus como consecuencia.
Migración o émbolo de parásitos: algunos parásitos (como por ejemplo la dirofilaria o gusano del corazón), son capaces de migrar por el torrente sanguíneo o formar un émbolo en caso de que se agrupen, obstruyendo así el trayecto de la sangre derivada al cerebro.
Formación de coágulos post quirúrgicos: en algunas ocasiones, pueden aparecer coágulos sanguíneos luego de que el paciente sea intervenido de manera quirúrgica.
Enfermedad de von Willebrand: es un trastorno hematológico que retrasa la coagulación debido a la falta de ciertas proteínas. Esta condición podría facilitar un ictus hemorrágico.
Trombocitopenia: se refiere a plaquetas bajas en perros, que pueden traer como consecuencia ictus hemorrágicos por estar comprometida la coagulación. En este caso, podemos mencionar una enfermedad muy común en perros llamada ehrlichiosis canina, que en ocasiones suele causar trombocitopenia.
Hipertensión arterial: los perros que suelen manejar valores de presión arterial más elevados de lo normal son candidatos a padecer un ictus. En esta misma línea podremos nombrar también la enfermedad renal crónica o la arteriosclerosis, ya que son patologías asociadas a hipertensión arterial.
Diagnóstico de ictus en perros
Al ser una condición tan grave y con tantas causas posibles, el practicante veterinario estará prácticamente obligado a realizar todos o casi todos los exámenes complementarios existentes para recopilar la mayor cantidad de información posible. Primero que todo debe diagnosticar el tipo de ictus que cursa el perro, y la primera pista sobre ese diagnóstico presuntivo la obtendrá en la anamnesis. La evaluación complementaria que más se recomienda para diagnosticar definitivamente un ictus es la tomografía computarizada.
A la hora de buscar la causa probablemente el médico veterinario procederá a realizar hematología, química sanguínea y urianálisis, buscando recopilar información importante (allí podría entrar el recuento de plaquetas). Un hemocultivo nunca estará de más, sobre todo cuando se quiere descartar un émbolo séptico. También es propicio medir los tiempos de coagulación y realizar pruebas endocrinológicas que puedan orientar al veterinario a la causa del ictus. Obligatoriamente deberá realizar pruebas hemodinámicas como la medición de la presión arterial, ecocardiograma y electrocardiograma, así como también deberá realizar rayos X y ecografías para descartar alguna neoplasia que pueda ser la culpable del ictus.
Tratamiento para ictus en perros
Esta patología no tiene tratamiento específico para ser revertida. La mayoría de las veces la terapia que se realiza es de sostén, mientras se diagnostica a ciencia cierta el tipo de proceso que está ocurriendo en el paciente. Las terapias de sostén en este caso no son un protocolo y deben ser amoldadas a cada paciente según las necesidades que este requiera abastecer.
La prevención es la mejor manera de combatir dicho evento. El tutor de una mascota que ha sobrevivido a un ictus, debe tomar las consideraciones necesarias y mejorar los hábitos de su mejor amigo para reducir las posibilidades de que esto vuelva a suceder. De igual forma, el tutor de un perrito que no ha sufrido dicha enfermedad, debe informarse para darle a su mascota más calidad de vida. La dieta adecuada, el ejercicio frecuente y las visitas periódicas al médico veterinario, son la base de estos hábitos que podrán salvar la vida de tu canino.
¿Puede recuperarse un perro de un ictus?
El pronóstico está basado en las áreas del cerebro que pudieron ser afectadas, en el tipo de ictus y en cuán grave fue el daño a las células cerebrales. Los ictus que tienen mejor pronóstico son los isquémicos, mientras que el ictus hemorrágico suele ser de pronóstico oscuro.
En algunos casos, cuando hablamos del perrito ya recuperado, puede cursar con secuelas permanentes o correr con la suerte y la atención temprana de volver totalmente a la normalidad.
Este artículo es meramente informativo, no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.
Fuente: expertoanimal.com / Manuel F.Fainete P.
















