29 marzo 2019

La muerte de un perro, por Konrad Lorenz


Fragmento del libro "Cuando el hombre encontró al perro" de Konrad Lorenz (1)
 
 

Cuando Dios creó el mundo, debió de tener motivos inescrutables para asignar al perro una vida cinco veces más corta que la de su amo. En la existencia humana se sufre ya bastante cuando se ve obligado a decir adiós a una persona amada y se da cuenta de que se aproxima el momento de la separación, puesta de manifiesto por el simple hecho de que la persona en cuestión nació una veintena de años antes que nosotros. En este punto uno se tendría que preguntar si es acertado entregar una parte del propio corazón a una criatura que caerá en la vejez y en la muerte antes de que un ser humano, nacido el mismo día, apenas si puede decirse que ha abandonado la infancia. Es una advertencia bien triste respecto a la caducidad de la ver como el perro que se ha conocido pocos años antes —que más bien parecen meses— en forma de cachorro gracioso y juguetón, comienza a mostrar los síntomas de la vejez y se sabe que al cabo de dos años, tres como máximo tendrá que morir. Confieso que ver envejecer a un perro al que quiero, siempre ha arrojado una sombra sobre mi ánimo, ha tenido una parte no despreciable en la formación de esas nubes oscuras que enmarcan la visión del futuro que todo hombre se forma.

A esto hay que añadir las duras luchas interiores que todo amo ha de superar cuando, al final, cae presa de una enfermedad senil incurable y surge el problema tristísimo de si ha de hacerle el último favor de procurarle una muerte sin dolor. Doy gracias al destino de que, por más que resulte extraño, hasta el momento me haya ahorrado esta pena. Con una sola excepción, todos mis perros han muerto a edad avanzada, de improviso y sin sufrir. Pero, por otra parte esto es algo con lo que no se puede contar; por ello no puedo reprochar a aquellas personas sensibles que no quieren saber nada de perros por el dolor que le producirá su irremisible muerte.

Pero, pensándolo bien tengo que enfadarme con ellas. En la vida humana, un destino fatal nos enseña que hay que pagar cada alegría con un tributo de dolor y el individuo que se prohíbe a si mismo las pocas alegrías lícitas y éticamente correctas de la existencia por temor a saldar la cuenta que el destino les presentará tarde o temprano, no puedo considerarlo sino un ser pobre y mezquino. Aquel que quiere ser avaro con la moneda del dolor que se retire a una buhardilla, como un viejo solterón, y se vaya secando poco a poco como estéril planta que nunca dio fruto.

28 marzo 2019

¿Qué sabemos de las maneras en que los gatos se comunican con nosotros?


El gato puede reconocer su propio nombre y diferenciarlo de palabras similares, dicen los expertos. Se probaron las reacciones de 78 gatos de hogares y una cafetería de gatos en Japón.


Los investigadores buscaron respuestas incluyendo movimientos y haciendo ruidos. Sin embargo, aquellos que viven en grupos también reaccionaron a los nombres de sus compañeros gatitos. Muchos dueños de gatos le dirán que sus amigos felinos los entienden y los científicos ahora han confirmado que los gatos domésticos reconocen sus nombres cuando les hablan. 


Investigadores en Japón descubrieron que los gatos domésticos pueden diferenciar sus nombres de otras palabras. La psicóloga evolucionista Atsuko Saito, de la Universidad Sophia de Japón y sus colegas de la Universidad de Tokio y el Centro Riken para la Ciencia del Cerebro en Hirowara, están detrás del estudio.

Los investigadores probaron las reacciones de 78 gatos domésticos que vivían en hogares comunes o en un 'café de gatos', establecimientos donde los visitantes pagan para pasar tiempo con nuestros amigos felinos.
A cada gato le hicieron escuchar grabaciones de uno de los científicos o del dueño de los gatos diciendo cuatro nombres comunes diferentes, seguidos de su nombre o el de uno de los otros gatos con los que viven.


Los expertos buscaron evidencias de que los gatitos reaccionaran a cada palabra, con los movimientos o vocalizando. Más de la mitad de los gatos respondieron al habla humana moviendo sus orejas y sus cabezas.
Menos de una décima reaccionó haciendo sonidos, agitando sus colas o moviendo sus patas.

"Muchos dueños de gatos saben que los gatos entienden sus propios nombres. Entonces, no hay una gran sorpresa en los resultados", dijo la Dra. Saito a MailOnline. "Sin embargo, anteriormente no había evidencia científica registrada para verificar que los gatos tuvieran esta capacidad. "Además, las personas que no tienen experiencia en tener gatos no saben sobre la alta capacidad cognitiva que tienen", agrega.


Junto a las mascotas domésticas, los investigadores probaron las reacciones al habla de diez gatitos que vivían juntos en un café para gatos. Estos establecimientos son negocios temáticos que permiten a los visitantes pagar para pasar tiempo con nuestros amigos felinos, y son muy populares en Japón.


Los científicos calificaron las reacciones de cada gato en una escala de cuatro puntos que iba desde "ninguna reacción" hasta "una respuesta marcada". Como cada uno de los nombres comunes se pronunciaron a su vez, se observó que los gatos reaccionaban menos, una respuesta de familiaridad que los científicos llaman "habituación".
Sin embargo, cuando escucharon sus nombres, se observó que la magnitud de las reacciones de los gatos se recuperaba a niveles más altos. Los gatos respondieron a sus nombres de esta manera, independientemente de si sus dueños o un investigador desconocido les hablaban.

Los gatos comenzaron a convivir con los humanos hace unos 9.500 años. Nuestros amigos felinos han desarrollado formas de comunicarse con nosotros adaptando la forma en que se comunican entre sí. Las vocalizaciones hechas por gatos domésticos, por ejemplo, son más cómodas para nuestros oídos que las hechas por gatos salvajes africanos. Cuando intentan solicitar comida, los gatos domésticos utilizan un ronroneo diferente al de otras veces, uno que los humanos tienden a encontrar más urgente y desagradable de escuchar. 

27 marzo 2019

Hazaña en Nueva York: un joven no vidente completó la media maratón ayudado por perros guía


Thomas Panek se convirtió en la primera persona en competir asistido por animales. Tres labradores entrenados especialmente lo acompañaron desde el inicio hasta la meta. Dos horas y 21 minutos fue lo que le llevó a Thomas Panek hacer historia. 


A la izquierda, Panek y Gus en la media maratón. A la derecha, entrenando junto a Waffle. (Foto: Guiding Eyes for the Blind/FB)

En ese tiempo, este hombre no vidente de 48 años se convirtió en la primera persona en completar la media maratón de Nueva York (EEUU) ayudado por tres perros guía. La experiencia no es extraña para el atleta estadounidense. Si bien perdió la visión a los 20, ya lleva corridas veinte carreras, aunque siempre ayudado por personas. "No tenía sentido salir de casa y dejar a mi perro guía ya que los dos amamos correr", aseguró a medios extranjeros. En consonancia con esto, explicó: "Era solo una cuestión de animarse y preguntar ¿por qué no?'"

De aquí que, en 2015, creó un programa específico para entrenar lazarillos que sean capaces de acompañar a las personas no videntes al momento de correr. Hasta ahora, 24 perros completaron la instrucción y otros 12 están a punto de lograrlo. Entre los graduados, eligieron a los dos animales que acompañarían a Panek y a su perro guía en la media maratón.  Los afortunados fueron Waffle y Westley, dos Labradores Retrievers hermanos famosos por ser los más activos de la manada. "El vínculo es muy importante. No podés ponerles un arnés y salir a correr. Es preciso armar un equipo y pasar tiempo juntos para acostumbrarnos", señaló el deportista. 

Asimismo, añadió que los animales necesitan, además de entrenamiento físico, aprender a sortear los cambios en el terreno, las variaciones en el ritmo de los corredores y las distracciones. Por eso, la preparación para la media maratón llevó muchos meses que, finalmente, rindieron sus frutos. Panek, su perro Gus y los hermanos Westley y Waffle recorrieron juntos 21 km y cruzaron victoriosos la línea de llegada, ubicada en el Central Park. Los tres perros no estuvieron con él todo el tiempo sino que se turnaron. El último tramo estuvo a cargo de Gus y el hombre confesó que fue un momento emocionante, ya que el perro es su gran compañero desde hace mucho tiempo. Luego de esta hazaña, Panek espera haber inspirado a otras personas con problemas motrices y visuales para que vayan más allá de los límites, tanto propios como ajenos. 

Video:

En cuanto a los perros, Waffle y Westley buscan un dueño no vidente al que poder ayudar; Gus, en cambio, se ganó una merecida jubilación y ahora solo se dedicará a vivir con su atleta favorito.


Este es Westley, uno de los tres perros que acompañaron a Panek. (Foto: Guiding Eyes for the Blind/FB)


Fuente: tn.com.ar

26 marzo 2019

¿Sabía que Ud. puede contagiar la gripe a su perro o gato?


A medida que se acerca la temporada de gripe, las personas que se enferman pueden no darse cuenta de que pueden contagiar la gripe no solo a otros humanos, sino también a otros animales, incluidas las mascotas, como gatos, perros y hurones.

Este concepto, llamado "zoonosis inversa", todavía no se comprende bien, pero ha despertado preocupación entre algunos científicos y veterinarios, que desean crear conciencia y prevenir una mayor transmisión de la gripe a las mascotas. Cerca de 80-100 millones de hogares en los Estados Unidos tienen un gato o un perro. Es bien sabido que las nuevas cepas de influenza pueden evolucionar a partir de poblaciones animales como cerdos y aves y, en última instancia, pasar a las poblaciones humanas, incluida la cepa pandémica de influenza más reciente, H1N1. Los expertos dicen que es menos apreciado que los humanos parecen haber transmitido la gripe H1N1 a los gatos y otros animales, algunos de los cuales han muerto de enfermedades respiratorias.



Solo hay un puñado de casos conocidos de este fenómeno y las implicaciones para la salud pública de las zoonosis inversas de la gripe aún no se han determinado. Pero como una preocupación para los veterinarios, ha planteado preguntas preocupantes y hasta ahora, pocas respuestas.
Los investigadores veterinarios de la Universidad Estatal de Oregón y la Universidad Estatal de Iowa están trabajando para encontrar más casos de este tipo de transmisión de la enfermedad y comprender mejor los riesgos que representan para las personas y las mascotas.

25 marzo 2019

El perro no para de ladrar, ¿cómo evitarlo?


Dejar la radio encendida si el perro está solo en casa o premiarle cuando se muestre tranquilo son modos de lograr que el can deje de ladrar de un modo excesivo
  • Por EVA SAN MARTÍN

Saber por qué ladra el perro es la primera clave

El perro tiene sus razones para ladrar. Recuerde que el can expresa sus estados emocionales con su voz: es consustancial a su naturaleza. Entender los motivos que provocan que nuestro amigo de cuatro patas ladre de forma exagerada es una de las claves para lograr, con cariño, que deje de hacerlo.


El perro expresa sus emociones, como el aburrimiento, a través de los ladridos.

El aburrimiento es una de las principales razones de los ladridos compulsivos. El can tedioso carece de los estímulos y la motivación que necesita y puede demostrarlo con ciertos comportamientos anormales. Destrozos en casa, desobedecer o emitir ladridos exagerados de forma continuada son algunas señales que pueden avisar de que el perro se aburre.

24 marzo 2019

Los perros pueden identificar a los mentirosos y no confían en ellos

Uno de los placeres de observar el comportamiento de los perros jóvenes es la forma en que se acercan a casi todos los seres humanos de una manera confiable y amistosa. Lo mismo se aplica a los niños pequeños, que entran en interacciones sociales con la idea de que cada adulto humano es confiable. 



Por supuesto, con el tiempo, el niño humano aprenderá que algunas personas son más confiables y dignas de confianza que otras. Nuevos datos muestran que lo mismo vale para los perros. Ahora parece claro que si se le miente con frecuencia a los perros, ellos pierden su confianza y comienzan a actuar como si ya no pudieran confiar en la información que se les da.

En estudios publicados en la revista Animal Cognition, un equipo dirigido por Akiko Takaoka* de la Universidad de Kyoto en Japón, demostró que los perros solo usarán la información y seguirán los comandos de las personas que tienen un historial de ser dignos de confianza.

El primer estudio involucró a 24 perros y se basó en que los perros irían de forma confiable en dirección a un ser humano. Se le presentaron dos recipientes opacos al perro, en uno de los cuales se ocultaba un poco de comida. En la primera fase, un investigador señaló el recipiente que tenía la comida oculta en su interior; como era de esperar, los perros corrieron hacia ese y obtuvieron la recompensa. La segunda fase fue diseñada para mostrar que este humano ya no era confiable. Ahora, mientras el perro observaba, el investigador mostró que uno de los contenedores tenía comida debajo, mientras que el otro no. Sin embargo, justo antes de liberar al perro, la persona señaló hacia el contenedor vacío y lo alentó a ir. La fase final fue una repetición de la primera parte de la prueba, ya que se mostró a los perros dos contenedores y el experimentador nuevamente apuntó correctamente hacia el que tenía el cebo oculto.

23 marzo 2019

Perro ciego de 11 años tiene su propio perro guía


Maverick encuentra los juguetes de Charlie e incluso ayuda a los dueños a pasearlo. Charlie, un Golden Retriever de 11 años de edad, y Maverick de 4 meses de edad, comen, juegan, disfrutan, se divierten e incluso duermen la siesta juntos. 



Maverick desempeña un papel muy importante en la vida de su amigo. Según sus dueños, Chelsea y Adam Stipe, de Mooresville, Carolina del Norte, a Charlie le diagnosticaron glaucoma y tuvieron que extirparle los ojos. A medida que pasaban los meses, Maverick comenzó a ayudar a Charlie a recuperarse. Le trae los juguetes perdidos de vuelta. El cachorro incluso usa una correa para guiarlo y ayuda a sus dueños a pasearlo. 



Y últimamente, Charlie ha estado actuando como si fuera unos años más joven, gracias a su cachorro amigo.

Video:

Fuente: abc News /Enjoli Francis y Eric Noll


22 marzo 2019

Así es el duelo del perro por la muerte de los humanos

Por la tristeza pueden presentar estrés y angustia. Consejos para ayudarlos en esta etapa



Son estrechas y profundas las relaciones entre un ser humano y un perro. Y de repente llega la muerte, de alguno de los dos. Lo más lógico e inmediato es pensar en el duelo de la persona y en la ayuda que necesitará para superar la pérdida de su querido animal de compañía. 

Pero ¿qué pasa cuando el que muere es el humano? ¿Se puede hablar de un duelo por parte del animal? ¿Sienten ellos la partida de esa persona cercana? ¿Necesitan ayuda para superarlo? La respuesta es un sí contundente que según Carolina Alaguna Cruz, médica veterinaria etóloga, pone una responsabilidad adicional en las personas que tienen un perro en casa, ya que en el momento de la muerte de uno de los miembros de la familia deben pensar también en el bienestar del animal. 

"Los perros sienten la muerte de sus humanos, de los integrantes de su familia, y es probable que sea a través de su potente olfato, que es muchísimo más desarrollado que el de las personas”, explica la experta. Y asegura que los perros son capaces de distinguir entre sustancias que segregamos otros animales, incluidos los humanos, y ese tipo de olores hace que ellos pueden discriminar claramente si quien los cuidaba está vivo o muerto. “También tienen la capacidad de saber si estamos raros, si nos pasa algo, de leer muy claramente nuestro comportamiento a través de las sustancias que secretamos. Son muy buenos interpretándonos”. Incluso son reconocidos los casos de animales de compañía que están en capacidad de detectar enfermedades como el cáncer y hasta ‘oler’ la cercanía de la muerte en ancianos, a través de sustancias volátiles que expele el organismo en esas circunstancias. 

Vale la pena recordar aquí las historias de perros que corren detrás del carro fúnebre que lleva a su humano cuidador muerto y que lo persiguen hasta el cementerio y que, incluso, se echan por horas y días al lado de su tumba. “Saben que él o ella está allí, en otro estado, pero allí; y su lealtad los lleva a acompañarlo”, explica la experta.

Sienten y extrañan

El también veterinario Guillermo Rico agrega que, por ser gregarios, los perros tienden a generar unos vínculos muy fuertes con su grupo familiar en donde siempre encuentran un líder al que seguir y respetar. “Y cuando esa persona falta, claramente el animal va a notar su ausencia; ese sentimiento va a ser más grande dependiendo de la relación que tenga con el miembro familiar que falta. Si la persona más importante para el perro es la persona que fallece, evidentemente va a sentirlo más que si es una persona distante”, señala. 

Adicionalmente, explica que los animales tienen un grado de conciencia (posiblemente más bajo que el de los humanos) que hace posible que puedan percibir ciertas cosas de manera similar a como lo hacen las personas. “Hay estudios que revelan que a nivel de neurociencia y de etología de comportamiento, cuando se tienen ese tipo de emociones en los animales se activan las mismas zonas del cerebro que se activan en los humanos”, agrega.

Para Rico, lo que los animales sienten en esas circunstancias “es un sentimiento de abandono, de desprotección, porque es como si el lobo alfa le faltara a la manada; es terrible para ellos porque sienten que se tienen que reorganizar y encontrar a alguien que supla esa labor”.

¿Cómo ayudarlos?

La veterinaria Alaguna Cruz recuerda una publicación que alguna vez vio y que decía: “Por favor, el día que me muera, dejan que mi perro olfatee mi ataúd para que sepa que estoy muerto y que no lo abandoné”.

Ella asegura que esa posición es muy sensata desde el punto de vista científico “porque los perros a través de su olfato pueden saber que nosotros estamos en otro estado diferente al que ellos conocen y al mismo tiempo pueden llegar a asociar que algo nos ocurrió y que no fue que los dejamos o abandonamos”. Una situación que nos recuerda la famosa película "Siempre a tu lado", donde un perro de raza Akita, conocido como Hachi, regresa todos los días a la estación del tren en la que vio por última vez a su humano, quien muere repentinamente en la universidad en la que dictaba clases. Como Hachi no lo sabe, regresa todos los días a la misma hora a esperar al profesor, ello representa una triste escena que todos los amantes de los animales recuerdan.(*)

Reitera la etóloga Alaguna, que los animales son seres sintientes, que tienen capacidad de sentir tanto dolor como reacciones físicas de acuerdo con su entorno. “Especialmente los perros y los gatos tienen sistema nervioso central y la capacidad de percibir y sentir emociones como dolor, miedo, ansiedad. Esto está más que demostrado por la ciencia”, asegura. Para la experta es deber de las personas que siguen en el entorno del animal proveerles tratamiento si lo necesitan. “Si el animal está muy deprimido tras la ausencia de su humano y presenta estrés y angustia, y eso afecta su parte física porque deja de comer o no tiene energía, es necesario consultar y darle tratamiento”, acota Alaguna.

Pautas para ayudar a los perros.

-Lo ideal es procurar que el animal conserve su rutina diaria. -Que salga, haga ejercicio, que mantenga sus hábitos de alimentación y que haga cosas nuevas.
-Si por su tristeza y la de su animal usted le permite quedarse en casa, eso podrá reforzarle su comportamiento de tristeza.
-No lo consienta en exceso porque el perro puede asociar que está bien mostrarse triste para ser mimado.
-Es importante que alguien más en el entorno familiar asuma el papel de líder y de humano cuidador del animal.
-Si nota cambios extremos en el comportamiento del animal, consulte con un especialista.
-Recuerde siempre: no humanizar a la mascota. Es un animal.

Fuente: El Tiempo / Tatiana Munévar


(*) Esta película está basada en la historia de Hachiko, plasmada en una película anterior (Hachiko Monogatari).

En el siguiente link podemos ver todo sobre Hachiko:



21 marzo 2019

El labrador, el perro preferido en EE.UU. por 28 años consecutivos


Por Jennifer Peltz - Associated Press
New York 

El Labrador retriever es el perro preferido entre la mayoría de los estadounidenses, pero el Braco alemán de pelo corto (Pointer alemán) está ganando cada vez más popularidad, de acuerdo con información del American Kennel Club publicada el miércoles. 



Los labradores volvieron a ocupar la cima de la lista por 28 años consecutivos. Sin embargo, ha habido mucho movimiento con el paso de los años en la escala de popularidad entre los perros de raza pura. 



Los labradores rompieron el récord del periodo más largo como el perro preferido en 2013. Los amantes de esa raza dan el mérito a su naturaleza amigable y sus aptitudes en muchos roles caninos: como rastreadores de bombas, perro de servicio, ayudante de cazadores, competidores deportivos y una paciente mascota familiar.  Debajo de los labradores, las cinco razas preferidas de los estadounidenses son: el Pastor alemán, el Golden retriever, el Bulldog francés y el Bulldog. Entre el top 10 están los beagles, poodles, rottweilers, el Braco alemán de pelo corto y los Yorkshire terrier.

En el noveno sitio, el Braco alemán de pelo corto alcanzó su rango más alto desde que recibió el reconocimiento del AKC en 1930.
Braco Alemán
Estos perros cazadores manchados también son versátiles: algunos trabajan como detectores de drogas y bombas, y otros como compañeros activos.

Creo que la gente se está dando cuenta de lo divertida que es la raza”, dijo Brandi Hunter, portavoz del AKC. El omnipresente Bulldog francés continúa como la cuarta raza más popular por segundo año, luego de ubicarse en la 83ra posición hace un cuarto de siglo. Los rankings reflejan el predominio de la raza entre los 580.900 cachorros y otros perros de raza pura que se registraron en 2018 en el AKC, el registro de ese tipo más antiguo del país. De esos perros, 88.175 eran labradores. El AKC dijo que los registros, que son voluntarios, han aumentado en los últimos seis años. 

Los estimados del total de perros que son mascotas a nivel nacional varían de 70 a 90 millones. El Beagle, que se ubica en el sexto sitio, puede presumir de ser amado como ningún otro perro. Eso debido a que ninguna otra raza ha estado dentro del top 10 en cada década desde que se comenzaron a llevar registros a fines de la década de 1880. ¿Por qué? “Porque son un buen perro familiar”, animado, amigable, que requiere poco mantenimiento y están cómodos entre los niños, dijo el criador Kevin Shupenia. 

Beagle

Los beagles también trabajan detectando carne y plantas de contrabando en los aeropuertos, chinches en las casas y haciendo su trabajo tradicional: cazar conejos. “Tienen sentido del humor y simplemente son unos personajes”, comentó Shupenia. La raza más extraña fue el Sloughi. El perro parecido a un galgo inglés tiene una larga historia en el norte de África, pero obtuvo el reconocimiento del AKC hace apenas tres años. Reemplazó al Lundehund noruego como la raza más rara. 

Sloughi

¿En qué sitio quedaron los perros de raza goldendoodle, puggle o cockapoo? Lamentablemente, no encontraran a ninguno de estos populares “perros de diseñador” (aquellos obtenidos mediante la mezcla de determinadas razas) entre las 193 razas reconocidas y rankeadas por el AKC. Sin embargo, eso no quiere decir que nunca serán incluidas. 

Las nuevas razas se unen al club periódicamente, luego de cumplir con los criterios, como tener por lo menos 300 perros en todo el país y tres generaciones.

Fuente: El Nuevo Herald