30 marzo 2026

Nueva investigación sobre el origen de la domesticación del perro

Una nueva investigación publicada en la revista Nature el 25 de marzo amplió el registro genético de la domesticación canina y confirmó lo que antes solo se consideraba una teoría: que los perros ya se distribuían por el oeste de Eurasia miles de años antes de lo que indicaban estudios previos.

Grupos de científicos analizaron los genomas de restos de perros y lobos hallados en Europa y regiones cercanas. El ejemplar más antiguo examinado proviene del yacimiento de Kesslerloch, en Suiza, y data de aproximadamente 14.200 años atrás según datación por radiocarbono, señala el estudio.

El trabajo, titulado "Genomic history of early dogs in Europe" y liderado por Anders Bergström, de la Universidad de East Anglia, y Pontus Skoglund, del Instituto Francis Crick, analizó 216 restos de cánidos —181 de contextos pre-neolíticos europeos—, de los cuales 141 permitieron distinguir con certeza la ancestría de perro frente a la del lobo.

Los investigadores se encontraron con un desafío: la escasa preservación del ADN. El 79% de las muestras tenía menos de 1% de material genético endógeno. Para analizar las muestras, tuvieron que desarrollar una técnica de captura genómica que enriqueció el ADN entre 10 y 100 veces,

Qué nos dice el "perro de Kesslerloch", el nuevo especimen más antiguo, sobre la domesticación

Hasta ahora, el registro genético más antiguo de un perro doméstico se ubicaba en torno a los 10.900 años. Los restos físicos reconocibles de perros en Europa ya apuntaban a al menos 14.000 años, mientras que investigaciones previas situaban la divergencia entre perros y lobos en más de 15.000 años, durante el Paleolítico.



La mandíbula superior de un perro domesticado hallada en la cueva de Kesslerloch, en Thayngen (Suiza), que data de hace unos 14.000 años. Foto Servicio Arqueológico Cantonal de SchaffhausenIvan Ivic/Handout via REUTERS 

El análisis del genoma del perro de Kesslerloch reveló una ascendencia compartida con perros de otras regiones. Esto indica que la diversificación genética de los perros domésticos comenzó antes de los 14.200 años y que los perros del Paleolítico europeo no derivaron de un proceso independiente de domesticación, señalaron los investigadores.

El proceso fue "a gran escala y dramático", afirmó Anders Bergstrom, docente de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de East Anglia y coautor del estudio.

La presencia de estos animales ya se extendía desde Turquía hasta el Reino Unido y presentaba similitudes genéticas notables, explicó Lachie Scarsbrook, investigador posdoctoral de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich.

Los antepasados ancestrales de los perros: antes de crear la agricultura, ya eran nuestras mascotas

Una segunda investigación examinó genomas de perros hallados en el yacimiento de Pınarbaşı, en Turquía; la cueva de Gough, en Somerset, Inglaterra; y dos sitios de Serbia del período Mesolítico —entre 11.500 y 7.900 años atrás—. Los resultados indicaron que los perros domésticos ya se distribuían ampliamente por el oeste de Eurasia hace al menos 14.300 años, según el estudio.

Estos perros pertenecían a una población que se expandió por la región entre 18.500 y 14.000 años atrás. Sus restos se asocian a grupos de cazadores-recolectores genética y culturalmente distintos, lo que sugiere que la dispersión de los perros domésticos se vincula con la migración y la interacción entre esas comunidades humanas, indicaron los científicos.

"La propagación de estas poblaciones caninas entre grupos humanos culturalmente y genéticamente distintos debió haber sido extremadamente rápida", sostuvo Scarsbrook.

Los investigadores también identificaron una influencia genética proveniente del suroeste asiático en algunos perros europeos del período Neolítico —entre 12.000 y 2.000 años atrás—, un fenómeno que podría reflejar la migración de poblaciones durante la expansión de la agricultura en Europa. Los perros de los grupos locales de cazadores-recolectores realizaron una contribución "sustancial" a los perros europeos de esa era y posiblemente a los actuales, señalaron los autores.

Los perros fueron el único animal doméstico presente en Europa antes de la llegada de la agricultura, precisaron los investigadores.

Aunque aún se desconoce con exactitud qué funciones cumplían estos animales en aquellas sociedades, pero Bergstrom estiman que, de igual modo, "resultaban útiles para las comunidades de cazadores-recolectores".

Ambos estudios ofrecen evidencia genética sólida sobre la presencia temprana y la dispersión de los perros en Europa, y aportan nuevos elementos para comprender cómo migraron las poblaciones humanas antiguas, concluye el artículo.

Fuente: clarin.com