25 septiembre 2014
¿Quién rescató a quién?
Un video cuenta la historia de una familia que realizó un acto de bondad por un perro y recibió el favor multiplicado por mil
Los perros han demostrado ser uno de los mejores compañeros para los niños y adultos. Estas adorables criaturas ofrecen amor incondicional a sus propietarios y a cualquiera que esté dispuesto a ofrecerles afecto. Sin embargo, no se dice lo mismo acerca de los Pit Bull. Esta raza es a menudo temida y odiada por su supuesta naturaleza agresiva.
Los activistas a favor de los Pitbull han tratado enseñar que cualquier raza puede llegar a ser agresiva. Han estado pidiendo a gritos no estigmatizar al Pitbull. Los medios de comunicación informan constantemente sobre lesiones graves que son causadas por ejemplares de esta raza. Los defensores de los Pitbull subrayan que es el trato dado a los perros lo que los hace agresivos. Y a pesar del sufrimiento inhumano al que muchos de estos perros son sometidos, según informa The Inquisitr, algunos todavía ofrecen nada más que amor a cambio. Nada podría ser un mejor ejemplo que Xena.
Johnny, el hijo de Grant y Linda Hickey fue diagnosticado con autismo. Sin embargo, no fue un médico el que cambiaría su vida: fue una perra maltratada llamada Xena. Cuando la señora Hickey vio en la TV el reportaje sobre una cachorra maltratada, se interesó y empezó seguir el progreso de la perrita en la página de Facebook del refugio que la cuidaba. Los Hickeys tuvieron la suerte de recibir a Xena en su casa. Tan pronto como lo hicieron, se dieron cuenta de los profundos cambios en su hijo Johnny, quien ha ido mejorando continuamente.
Video
Fuentes: The Iquisitr y upsocl.com
La muerte de un perro
Fragmento del libro "Cuando el hombre encontró al perro" de Konrad Lorenz (1)
Cuando Dios creó el mundo, debió de tener motivos inescrutables para asignar al perro una vida cinco veces más corta que la de su amo. En la existencia humana se sufre ya bastante cuando se ve obligado a decir adiós a una persona amada y se da cuenta de que se aproxima el momento de la separación, puesta de manifiesto por el simple hecho de que la persona en cuestión nació una veintena de años antes que nosotros. En este punto uno se tendría que preguntar si es acertado entregar una parte del propio corazón a una criatura que caerá en la vejez y en la muerte antes de que un ser humano, nacido el mismo día, apenas si puede decirse que ha abandonado la infancia. Es una advertencia bien triste respecto a la caducidad de la ver como el perro que se ha conocido pocos años antes —que más bien parecen meses— en forma de cachorro gracioso y juguetón, comienza a mostrar los síntomas de la vejez y se sabe que al cabo de dos años, tres como máximo tendrá que morir. Confieso que ver envejecer a un perro al que quiero, siempre ha arrojado una sombra sobre mi ánimo, ha tenido una parte no despreciable en la formación de esas nubes oscuras que enmarcan la visión del futuro que todo hombre se forma.
A esto hay que añadir las duras luchas interiores que todo amo ha de superar cuando, al final, cae presa de una enfermedad senil incurable y surge el problema tristísimo de si ha de hacerle el último favor de procurarle una muerte sin dolor. Doy gracias al destino de que, por más que resulte extraño, hasta el momento me haya ahorrado esta pena. Con una sola excepción, todos mis perros han muerto a edad avanzada, de improviso y sin sufrir. Pero, por otra parte esto es algo con lo que no se puede contar; por ello no puedo reprochar a aquellas personas sensibles que no quieren saber nada de perros por el dolor que le producirá su irremisible muerte.
Pero, pensándolo bien tengo que enfadarme con ellas. En la vida humana, un destino fatal nos enseña que hay que pagar cada alegría con un tributo de dolor y el individuo que se prohíbe a si mismo las pocas alegrías lícitas y éticamente correctas de la existencia por temor a saldar la cuenta que el destino les presentará tarde o temprano, no puedo considerarlo sino un ser pobre y mezquino. Aquel que quiere ser avaro con la moneda del dolor que se retire a una buhardilla, como un viejo solterón, y se vaya secando poco a poco como estéril planta que nunca dio fruto.
Ciertamente la muerte de un perro fiel que nos ha acompañado durante quince años de nuestra vida, es origen de un gran dolor, tan grande, casi, como la pérdida de una persona amada. Pero en un punto muy importante resulta más fácil de soportar que esta: el lugar que la persona amada ha ocupado en nuestra vida permanece vacío para siempre, mientras que el del perro puede ser ocupado de nuevo. Es cierto que los perros poseen una individualidad, una personalidad en el verdadero sentido de la palabra y yo soy el último que lo negaría; pero se asemejan entre sí más que los seres humanos. La diferencia individual entre seres vivos está en exacta razón directa con el nivel de su desarrollo intelectual: dos peces de la misma especie son prácticamente idénticos entre sí en todas las manifestaciones de acción y reacción; un buen conocedor de las grajillas y los hámsters podrá descubrir entre dos ejemplares notables diferencias individuales; dos cuervos imperiales o dos gansos grises pueden tener, en ocasiones, una personalidad marcadamente distinta; esto ocurre en medida mucho mayor en el caso del perro que, como animal domesticado, muestra incluso en el comportamiento una gama extraordinariamente más amplia de variaciones individuales que los demás animales no domesticados.
Sin embargo, por otra parte, en los estratos profundos, instintivos, de su psique, en aquellos factores que determinan la relación con el amo, los perros son muy parecidos entre sí; si a la muerte de un perro enseguida se adquiere un cachorro de la misma raza, en la mayoría de los casos se irá apoderando poco a poco en nuestro corazón y en nuestra vida, del sitio que la desaparición del viejo amigo había dejado desgraciadamente vacío.
Puede ocurrir incluso que este consuelo surta un efecto tan rápido y completo que nos haga sentir un poco de vergüenza por nuestra infidelidad al amigo desaparecido. Aquí, una vez más el perro es más fiel que el hombre. Si hubiera muerto su amo, con toda seguridad que al menos durante seis meses el animal no habría encontrado un sustituto que le consolara. Tal vez estas consideraciones pueden aparecer sentimentales y ridículas a quienes no quieren reconocer obligaciones para con un animal. Por lo que a mí se refiere, estas obligaciones han determinado unas reacciones muy particulares en mi comportamiento.
Cuando un día mi viejo Bully quedó tendido, como fulminado, lamenté profundamente no tener ningún descendiente suyo que pudiera ocupar el sitio. Yo tenía entonces diecisiete años, y la muerte de Bully había sido la primera pérdida de un perro que sufría. No encuentro palabras para describir la pena que me produjo la desaparición de este perro. Había sido mi compañero inseparable y el ritmo renqueante de su trote —Bully cojeaba a causa de la ruptura mal curada de un hombro— había llegado a identificarse con el ruido de mis pasos de tal forma, que ya no oía su ruidoso trotar ni el jadeo que lo acompañaba. Cuando le perdí, no dejaba de echarle de menos. En los primeros días después de la muerte de Bully comprendí de acuerdo con qué mecanismo psicológico se pudo y se debió formar en las almas sencillas la creencia en los espíritus de los difuntos. Haber oído durante años enteros el paso del perro que me seguía pegado a los talones, había dejado en mi cerebro una impresión tan indeleble-fenómeno, éste, que la psicología llama reproducción eidética-que incluso al cabo de algunas semanas de su muerte le oía realmente, con toda claridad, trotar detrás de mí. Si me ponía escuchar intencionadamente su trato y su jadeo, éstos desaparecían al momento, pero tan pronto como me ponía a pensar en alguna otra cosa, me parecía volver a escucharlos. Solo cuando Tito, que por entonces era una perrita joven, graciosa y atrevida, empezó a seguirme, se esfumó para siempre el espíritu de Bully, del renqueante fantasma canino.
También Tito hace mucho que murió (¡Cuánto tiempo Dios mio!!). Pero su espíritu sigue hoy mis pasos, y he sido yo quien lo ha querido así. Esta es precisamente la curiosa reacción de la que he hablado antes: cuando Tito yacía muerta a mis pies, me dí cuenta de que otro perro podía ocupar su sitio, de la misma forma que ella había ocupado el de Bully. Pero me avergoncé de mi infidelidad y entonces hice a Tito un juramento un tanto extraño: en lo sucesivo sólo me acompañarían sus descendientes.
Por razones de orden natural, el hombre no puede ser fiel a un solo perro, pero si puede serlo a su descendencia. En la esencia misma de la naturaleza radica la razón de por qué esta fidelidad es más importante que aquella otra a un solo individuo. Cuando mi pequeña Susi, cuyos antepasados conozco hasta la octava generación (en nuestras crías se practicaba y tenía por lícita una buena dosis de endogamia), ante una visita inoportuna, a la que yo hipócritamente doy la bienvenida, no se deja engañar a mis palabras, sino que se pone a gruñir y ladrar (después llega incluso a morderlo), esta facilidad suya para adivinar mi estado de ánimo real no es tan solo un rasgo característico de Tito, que la pequeña ha heredado, sino que es la misma Tito. Cuando Susi va a cazar ratones en el hermoso prado seco, con aquellos grandes saltos en arco, típicos de numerosos animales de cazadores de estos roedores, y con su desorbitada pasión por esta actividad que distinguía a su precursora, la chow-chow Pygi, en aquel momento es la misma Pygi. Y cuando, durante el adiestramiento, pone en práctica los mismos pretextos y trucos que Stasi, once años antes, o incluso cuando, como ésta, se baña con increíble regocijo en cada charca que encuentra a su paso y luego llega a casa toda mojada y con aire de total inocencia, es la propia Stasi.
Y cuando me sigue pegada a los talones por silenciosos senderos a través de los prados, por carreteras polvorientas o por las calles de la ciudad, con todos los sentidos atentos para no perderme, ella es todos los perros que han caminado pegados a los talones de su amo, desde el día en que el primer chacal dorado comenzó a hacerlo: ¡una suma incalculable de amor y fidelidad!
(1) Konrad Lorenz (1903-1989), nacido en Viena, Austria. Doctor en medicina, recibido en la Universidad de Columbia en Nueva York.
Se dedicó a la zoología y concretamente al comportamiento animal. Está considerado uno de los padres de la etología.
Recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1973 tras describir el Imprinting,
proceso fisiológico generado tras el nacimiento que garantiza el
comportamiento maternal y filial entre madre y cría; estos hallazgos se
integraron posteriormente en la teoría del apego humano.
24 septiembre 2014
Sherlock, el perro que encuentra y devuelve objetos perdidos
'Sherlock' es un Beagle empleado por Royal Dutch Airlines para devolver los objetos olvidados por los pasajeros en los aviones de KLM en el aeropuerto Schiphol de Amsterdam, Holanda.
La KLM dice que Sherlock es parte de un nuevo equipo de objetos perdidos creado en respuesta a la gran cantidad de preguntas que la aerolínea recibe a través de redes sociales sobre este tema.
Recompensados por su fenomenal sentido del olfato y la capacidad para categorizar aromas, los perros de esta raza están en un sitio familiar en aeropuertos en todo el mundo.
Quizá el más famoso son los de la Brigada Beagle; compuesta por un equipo de perros que inspeccionan el equipaje para buscar productos agrícolas restringidos en los aeropuertos de Estados Unidos.
Lo que hace destacar a Sherlock es que su presencia no conlleva la sensación de incomodidad que algunos viajeros pueden sentir cuando uno de estos pequeños comienza a husmear su equipaje para buscar productos de contrabando.
Video
Fuente: CNN / Karla Cripps
23 septiembre 2014
Reveille VIII
Texas, EE.UU.
Miss Reveille VIII estaba cómodamente echada en un almohadón, con un cubo de agua fresca y un ventilador por el calor de Texas, al costado del campo de juego donde disputaban un encuentro de fútbol americano el equipo de Texas A&M Aggies y el de CSA de la Universidad Metodista del Sur, viejos rivales.
En un momento el jugador Derrick Thompson, de la CSA, venía a toda velocidad tratando de atrapar un pase y se dirigía directamente hacia donde estaba la perra echada. El handler de Reveille VIII, Ryan Kreider, cadete de la Texas A&M, rápidamente se interpuso desplazando a Thompson y evitó así que la perra resultara dañada.
Video
Notas del E.:
1) Reveille es el nombre de la mascota oficial de la Texas A&M University. El primer perro fue adoptado en 1931. Ocho años después de que la primera Reveille murió, un graduado de la universidad donó un perro pastor de Shetland para ser la segunda mascota oficial, Reveille II.
La tercera Reveille fue la primera Rough Collie; todas las mascotas posteriores han pertenecido a esta raza. Reveille IV, V, VI, y VII murieron en 1989, 1999, 2003 y 2013, respectivamente.
Todas están enterradas en un cementerio especial ubicado fuera del extremo norte de Kyle Field . Los cuerpos se colocan frente a la zona de anotación sur y al marcador.
La mascota actual, Reveille VIII, está desde agosto de 2008. Todas hasta la fecha han sido hembras.
2) Texas A&M Aggies es la denominación que reciben los equipos deportivos de la Universidad de Texas A&M en College Station, Texas. El sobrenombre de Aggies es debido a las iniciales Ag tradicionales de las facultades y universidades de estudios agrícolas.
Miss Reveille VIII estaba cómodamente echada en un almohadón, con un cubo de agua fresca y un ventilador por el calor de Texas, al costado del campo de juego donde disputaban un encuentro de fútbol americano el equipo de Texas A&M Aggies y el de CSA de la Universidad Metodista del Sur, viejos rivales.
En un momento el jugador Derrick Thompson, de la CSA, venía a toda velocidad tratando de atrapar un pase y se dirigía directamente hacia donde estaba la perra echada. El handler de Reveille VIII, Ryan Kreider, cadete de la Texas A&M, rápidamente se interpuso desplazando a Thompson y evitó así que la perra resultara dañada.
Video
Notas del E.:
1) Reveille es el nombre de la mascota oficial de la Texas A&M University. El primer perro fue adoptado en 1931. Ocho años después de que la primera Reveille murió, un graduado de la universidad donó un perro pastor de Shetland para ser la segunda mascota oficial, Reveille II.
La tercera Reveille fue la primera Rough Collie; todas las mascotas posteriores han pertenecido a esta raza. Reveille IV, V, VI, y VII murieron en 1989, 1999, 2003 y 2013, respectivamente.
Todas están enterradas en un cementerio especial ubicado fuera del extremo norte de Kyle Field . Los cuerpos se colocan frente a la zona de anotación sur y al marcador.
La mascota actual, Reveille VIII, está desde agosto de 2008. Todas hasta la fecha han sido hembras.
2) Texas A&M Aggies es la denominación que reciben los equipos deportivos de la Universidad de Texas A&M en College Station, Texas. El sobrenombre de Aggies es debido a las iniciales Ag tradicionales de las facultades y universidades de estudios agrícolas.
21 septiembre 2014
Pepe Mujica y su perra Manuela
El presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, causó sorpresa y ternura al presentarse con su perra Manuela (a la que le falta una pata), en el velatorio de la reconocida y muy querida actriz uruguaya China Zorrilla, quien falleció a los 92 años por una enfermedad pulmonar.
20 septiembre 2014
Perros y contrabando
Los perros rastreadores con su notable sentido del olfato son cada vez más parte del esfuerzo global para interceptar el comercio y contrabando de vida silvestre y productos como el marfil, cuernos de rinoceronte, tortugas marinas, etc. en aeropuertos, puertos de embarque y centros de transporte público,
Los Programas "Sniffer Dog" de WWF(1) y TRAFFIC(2) son parte del compromiso continuo para combatir el crimen contra la fauna. Al combatir delitos contra la vida silvestre como una red global, se construye la capacidad de fortalecer la aplicación de la ley y disuadir a los traficantes.
WWF y TRAFFIC han hecho hotspots comerciales sobre especies silvestres amenazadas en África y Asia. Tras el éxito del programa en países como China y Rusia, los ensayos en el este de África están en curso para determinar qué aeropuertos y puertos marítimos son los más adecuados para implementar los programas a largo plazo. Una vez identificados los lugares, se puede continuar con los programas en países adicionales, incluyendo Mozambique y Kenia.
Los perros rastreadores tienen la capacidad de discriminar entre los olores más débiles. De hecho, el sentido del olfato de un perro es casi mil veces más sensible que el de un humano. Este agudo sentido permite que los perros detecten olores de especies vivas y materias primas a pesar de los esfuerzos de los contrabandistas para enmascarar los olores.
Jin Kai y Li Jin comenzaron su servicio en el Aeropuerto Internacional Guangzhou Baiyun de China, después de pasar las pruebas para la detección de productos de vida silvestre de contrabando en la banda transportadora de equipaje del aeropuerto, dentro de un contenedor de transporte y dentro de un centro de embalaje.
Entre los perros y sus manejadores se forma una gran unión, no sólo deben confiar y entender uno al otro. El perro rastreador debe comprender órdenes e instrucciones y el manejador señales y expresiones del perro.
Después de una detección exitosa, los perros son recompensados con comida o juegos, lo que aumenta su afán de descubrir el contrabando y haciendo el procedimiento más eficaz.
Los perros rastreadores aumentan la eficiencia de los inspectores y funcionarios de aduanas, revisando rápidamente cargas, equipajes y paquetes sin la necesidad de mucho tiempo para abrir cada cajón, caja o paquete.
Identifican contrabando oculto, completando las acciones a menudo específicas, a veces sentado o acostado junto a un paquete sospechoso con el fin de alertar a sus manipuladores.
Los perros rastreadores están fortaleciendo la cooperación y colaboración necesarios para hacer frente a los delitos contra la vida silvestre. Los perros pueden parecer lindos, pero su mensaje es claro: no pueden ser engañados. Su misión es detener el crimen.
Fuente: http://www.worldwildlife.org/
(1) WWF (World Wildlife Found) es la mayor organización conservacionista independiente del mundo. Fundada en 1961 por Bernardo de Ñippe-Biesterfeld, tiene su sede en Gland, Vaud, Suiza y representacipnes en más de 100 países.
(2) TRAFFIC (Trade Records Analysis of Flora and Fauna in Commerce) es el programa de WWF especializado en el monitoreo y análisis del comercio de fauna y flora silvestre y tiene como meta principal asegurar que el comercio de plantas y animales de origen silvestre no represente una amenaza para la conservación de la naturaleza.
Como un programa de WWF y la UICN (Unión Mundial para la Naturaleza), TRAFFIC, la red mundial más grande para el monitoreo del comercio de especies de origen silvestre, creada en 1976, tiene más de 20 oficinas alrededor del mundo y trabaja en estrecha colaboración con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
19 septiembre 2014
¿Quiénes son más inteligentes, los perros o los delfines?
Los delfines —sociables, juguetones y comunicativos— son ampliamente considerados como los segundos animales más inteligentes después de los humanos.
Pero en los últimos años ha crecido el interés por la capacidad cognitiva de los perros y los investigadores de centros especializados dicen que en el cerebro de los canes pasan muchas cosas más de las que se creía.
En algunas pruebas cognitivas, de hecho, superan a grandes simios y delfines.
¿Entonces, qué dice la ciencia? ¿Pueden ser los perros rivales intelectuales de los delfines?
Entender a los humanos
"Hay muchas evidencias de que los perros tienen más habilidad que los primates para interpretar las intenciones comunicativas de una persona", dice Laurie R. Santos, una psicóloga de la Universidad de Yale, EE.UU., que estudia primates y canes para entender mejor la mente humana.| Los delfines son mejores resolviendo problemas |
"Ellos entienden que las personas intentan comunicar información y usan esas señales comunicativas mejor que los primates".
Esa habilidad de los perros hace que sean de los pocos animales que comprenden lo que los humanos quieren decir cuando señalan algo.
Ni siquiera los chimpancés miran más allá de la punta de un dedo cuando una persona les señala un plato de comida.
| Los perros entienden cuando señalamos algo |
Un perro puede usar la señal del dedo y la dirección de la mirada como pistas para localizar objetos.
Este talento es muy poco habitual en el reino animal, aunque los delfines también lo tienen.
Vocabulario
Pero hay una hazaña cognitiva en la que los perros superan a casi todos los animales.Según los psicólogos estadounidenses que entrenan a Chaser
Cuando le piden que traiga a Bamboozle, un caballo naranja, Chaser lo distingue fácilmente entre otros varios objetos.
Kanzi el bonobo, un famoso simio entrenado en el uso del lenguaje, alcanza un vocabulario de menos de la mitad de palabras que el de Chaser.
| Los perros pueden identificar objetos escuchando las palabras que los designan |
Y los delfines prodigiosos del Laboratorio de Mamíferos de la Base Marina de Kewalo sólo manejan 40 palabras.
Los perros ganan, parece, si se trata de aprender el significado de símbolos individuales.
Más que 1.000 palabras
A diferencia de los perros, parece que los delfines son buenos resolviendo problemas.En un experimento, se les pidió que buscaran una serie de pesas esparcidas en una piscina para ponerlas sobre una caja y así obtener una recompensa (un alimento).
Casi de inmediato, los animales tuvieron la idea de recoger todas las pesas a la vez en lugar de colocarlas una a una sobre la caja.
Esto sugiere que los delfines planean su comportamiento y reflexionan sobre posibles soluciones.
| El comportamiento social de los delfines recuerda al de los humanos |
Además, los delfines se encuentran entre los pocos animales que entienden que se están viendo a sí mismos cuando están frente a un espejo (otros son los chimpancés, los elefantes y las urracas).
Los investigadores han usado la prueba de auto reconocimiento en el espejo para ver si los animales comprenden que existen como entes separados en el mundo, con sus propios pensamientos y mentes.
Este nivel de conciencia de sí mismos abre la puerta a una mayor flexibilidad ante problemas nuevos o cuando se trata de averiguar lo que ocurre en la mente de otros animales.
Los perros, por su parte, no "aprueban" en este test de inteligencia en particular.
Una cuestión de inteligencia
A primera vista, la capacidad de resolver problemas de los delfines y la conciencia de sí mismos pueden parecer evidencias que apoyan a quienes asumen que estos encantadores mamíferos son más inteligentes que los perros.Sin embargo, confiarse en las corazonadas para evaluar la inteligencia puede ser problemático.
Para empezar, el concepto de inteligencia humana en una mezcla mal definida de varias habilidades cognitivas, y los esfuerzos para evaluarla, como los test de IQ o coeficiente intelectual, son controvertidos.
¿Es más inteligente alguien bueno para resolver ecuaciones algebraicas que alguien que puede determinar rápidamente las motivaciones de otros?
¿Ser capaz de recordar datos es una señal de inteligencia? ¿Y es más o menos importante que el razonamiento lógico?
Incluso si hubiera una definición de inteligencia humana constante y universalmente aceptada, ¿por qué tendría que aplicarse a otros animales?
Odiosas comparaciones
Los perros han sido criados para vivir en un entorno generado por el hombre: son particularmente adeptos a leer los indicios sociales humanos.Los talentos con los que sobresalen – entender cuando les señalan algo o identificar objetos – son en gran parte resultado de que los humanos hemos pasado miles de años educándolos para que entiendan conceptos importantes para nosotros.
Los hemos moldeado según nuestra definición de inteligencia. Por otro lado, los delfines han desarrollado sus habilidades cognitivas en un mundo no alterado por los humanos.
Aun así, nos parecen inteligentes porque su complejo comportamiento social nos recuerda a nosotros mismos.
Los delfines son quizás los animales no primates más parecidos a los humanos, y por eso precisamente los consideramos inteligentes. Pero el cerebro de un delfín ha evolucionado para producir un comportamiento que lo ayude a lidiar con problemas de delfines.
Eso incluye la capacidad para encontrar peces enterrados en la arena con ecolocalización o dormir sólo con una mitad del cerebro por vez para poder subir a respirar a la superficie.
Otra forma de pensar
El modo en que piensa un delfín es resultado directo de sus necesidades físicas, sociales y ecológicas, al igual que los perros.Como cada especie tiene necesidades diferentes, cada una tiene una forma única de pensar.
Un ejemplo de por qué inteligencia es un término tan problemático es cómo se desempeñan las diferentes especies en las pruebas de permanencia del objeto.
Esta es la capacidad de entender que las cosas existen aun cuando están fuera de la vista, algo que los humanos consiguen a los 2 años y que no supone un problema para los grandes simios.
En una versión del test, se muestra al animal una pelota, por ejemplo, que luego se coloca en una caja y se tapa con una manta.
Si el animal comprende la permanencia del objeto, debería darse cuenta de que la pelota está bajo la manta. Sin embargo, ni perros ni delfines lo logran. ¿Eso quiere decir que son menos inteligentes?
Podría, en cambio, indicar que piensan diferente.
| En los últimos años han aumentado las investigaciones sobre la capacidad cognitiva de los perros. |
Olfato y ecolocalización
Los perros viven en un mundo de olores, y su comprensión de los objetos implica en parte rastros químicos que permanecen durante horas o días. Quizás, entonces, las cosas que no están presentes a la vista siguen teniendo para ellos una presencia química.| Los delfines evolucionaron en un entorno sin humanos |
Esto puede hacer que sea difícil entender lo que le piden los investigadores.
Los delfines, por su parte, tienen un sentido extra que puede hacer que el concepto de permanencia del objeto sea complicado.
Son capaces de ver a través de algunos materiales al penetrarlos con ondas de sonido. Así que un pez escondido en la arena puede ser invisible para el ojo, pero detectable para un delfín ecolocalizador. Por eso, quizás los objetos nunca desaparecen para los delfines.
En definitiva, tiene tanto sentido preguntarse qué animal es más inteligente como el que tiene preguntarse si un martillo es mejor herramienta que un destornillador.
La respuesta depende de la tarea que deben realizar.
Fuente: BBC Mundo / Justin Gregg
Chaser, la perra que conoce más de 1.000 palabras (Ver nota ▼)
18 septiembre 2014
Comportamiento de la perra después del parto
La preñez de la perra dura nueve semanas (puede oscilar entre 58 y 65 días). El día antes de dar a luz se pone inquieta y deja la comida. Se vuelve más agresiva con los extraños y más amistosa con su "familia" humana. Si le han preparado una caja para la cría, se retira allí justo antes del nacimiento y se acuesta, de costado, con el lomo contra la pared y la cabeza enfrentando la entrada.
Cuando el primer nacimiento es inminente, la respiración rápida se alterna con la respiración lenta. Cuando el cachorrito nace, el cuerpo de la perra se estremece y sus patas traseras se contraen ligeramente. Los cachorritos aparecen a intervalos de media hora, y después de cada uno, la perra realiza la rutina de quitar la bolsa, lamer el cuerpo del cachorrito hasta que comienza a respirar, cortar el cordón umbilical a una distancia de dos o tres centímetros de la panza del recién nacido, comerse la placenta y luego acerca el cachorro contra su cuerpo.
Después de esto, descansa, acurrucada con sus hijos, esperando el nuevo parto. La cría típica de cinco cachorritos tarda varias horas en nacer.
En lo que se refiere al nacimiento de los cachorros y a la conducta de la madre, es igual al caso de los gatos. Sin embargo, hay una interesante diferencia conectada con la preparación de la cama en la que la madre va a parir. La perra realiza frenéticos movimientos como si cavara en el suelo de la caja en donde va a dar a luz, pero jamás se observa esa actitud en una gata en las mismas condiciones.
Eso refleja una diferencia clave en la conducta de los salvajes antepasados de los perros y gatos domésticos. Los gatos pueden cavar la tierra para enterrar sus heces, pero no tratan de cavar o hacer túneles cuando preparan el lugar para parir. El gato salvaje busca y busca hasta encontrar una cavidad cómoda (es por eso que los gatos domésticos pasan tanto tiempo explorando rincones oscuros en los armarios de toda la casa), pero los lobos cavan su propia casa en la tierra. Y es una casa impresionante.
En general la ubican en la ladera de una colina cerca del agua, lo que resulta un buen drenaje y al mismo tiempo una conveniente provisión de agua; la entrada de la cueva a menudo está bajo una roca o un tronco, lo que les proporciona protección contra los derrumbes. La entrada tiene unos sesenta centímetros de ancho y sigue en un túnel de unos cuatro metros de largo, al final del cual hay una cavidad ensanchada, donde nacerán los lobeznos y pasarán las primeras tres semanas de vida. Algunas guaridas de lobos tienen varias entradas y todas están construidas gracias al enérgico trabajo de cavar y sacar la tierra. Y lo que es más, la loba no se conforma con una sola cueva. Para el caso de que algo pudiera perturbarla, construye otra, cercana, a donde poder llevar su cría, en esa emergencia.
Todo eso se manifiesta como un lejano llamado, que hace que el perro doméstico trate de cavar en el piso de la caja y es importante que recordemos el papel de la casa humana en la mente del perro. Una casa típica tiene varias puertas que dan a pasillos que conducen a las habitaciones. En términos perrunos, eso significa que la casa entera es una gran cueva con varias entradas a las que se pasa por túneles hasta la cueva más grande. En otras palabras, los humanos ya han "cavado" para la perra preñada. Por eso, la perra trata de cavar frenéticamente en el fondo de la caja, como un resto de la acción de cavar su cueva.
Otra característica interesante en el parto de las perras domésticas es que rasgan y rompen lo que les han puesto como cama en el piso de la caja y eso ocurre justo antes de comenzar el parto. Muchos criadores de perros informan que sus perras rompen y desgarran los periódicos que les colocan como cama en la caja. Se sabe que las lobas no preparan ninguna cama especial en sus madrigueras, así que a primera vista parecería que eso es una verdadera diferencia y los animales domésticos agregan algo al repertorio de su conducta que faltaba en sus antepasados salvajes.
Cuando todos los cachorritos han nacido, están limpios y acurrucados en el cuerpo de la madre, ésta descansará y los cachorritos comenzarán a alimentarse, tragando la primera leche o calostrum, que es vital para proporcionarles inmunidad contra las enfermedades. Muy pronto surge otra diferencia entre perros y gatos, porque los cachorritos no parecen desarrollar el mismo grado de "propiedad de la mama" que se observa en los gatitos. Entre los gatitos, cada uno busca su propia fuente de alimentación, pero los cachorritos siguen el sistema de "comer en cualquier parte". La razón de esa diferencia está indudablemente en el hecho de que los gatitos tienen uñas afiladas y los cachorritos, no. Las peleas entre gatitos resultarían muy dolorosas para la madre y eso se evita con que cada uno sea dueño de su teta. En la perra, con sus cachorritos de uñas romas, una pelea ocasional por el lugar, no causa problemas.
¿A qué velocidad se desarrollan los cachorritos?
Los cachorritos, que nacen ciegos y sordos, varían considerablemente en tamaño y peso, de acuerdo a la raza de la madre. Un lobezno pesa medio kilo al nacer.
El promedio de cría por parto es cinco. Para los que les gustan las cifras exactas, un análisis de quinientos seis partos da un porcentaje preciso de 4,92. Nacimientos de hasta veinte cachorritos figuran como casos muy especiales.
Durante los primeros días de vida, el cachorrito pasa el noventa por ciento de su tiempo durmiendo y el otro diez por ciento mamando. Esa es la adormecida "etapa del neonato".
A los trece días se abren los ojos, pero, como con muchas de esas cifras, hay considerables variaciones según las razas. Por ejemplo, en esa etapa, de diez Fox Terriers, nueve han abierto los ojos, pero de diez Beagles, solamente uno lo ha hecho. Recién a los veintiún días, los cachorritos de todas las razas pueden ver. Los oídos entran en actividad a los veinte días, cuando se observa la primera "respuesta de sobresalto".
A las tres semanas de vida, aparecen las primeras señales de ladridos y agitar la cola y los cachorritos hacen viajes especiales fuera de la cucha para orinar y defecar.
Al llegar al mes, si se han desarrollado normalmente, los cachorritos pesarán siete veces más de lo que pesaban al nacer. Entrarán entonces en la "etapa de socialización", durante la cual la principal preocupación será jugar y aprender a ser un miembro de una especie altamente social.
A las cinco semanas, se han desarrollado totalmente los músculos faciales, dando a su nueva vida social un valioso repertorio de señales visuales.
A las seis semanas, ya se han formado inmaduras organizaciones de manada, en las que las infortunadas crías más pequeñas sufren ataques de las pandillas de sus hermanos y hermanas más fuertes.
A las siete semanas comienza a terminarse la leche de la perra. Esta es la mejor época para vender o regalar un cachorrito, para que se acostumbre bien a la vida en una nueva casa. Sin embargo, otra vez hay diferencias entre las razas y en algunos casos se prefiere esperar hasta las diez semanas.
La etapa de socialización llega a su fin a los tres meses y le sigue la "etapa juvenil". El cachorro está totalmente desarrollado socialmente y en estado salvaje comienza a explorar con seriedad y a tomar parte de las actividades de la caza. A las dieciséis semanas comienzan a salir los dientes permanentes y los completan a los seis meses.
A los seis meses los machos comienzan a levantar la pata cuando orinan y se vuelven sexualmente maduros. La total madurez sexual se alcanza, generalmente, entre los seis y los nueve meses tanto en los machos como en las hembras, con ligeras variaciones en las diferentes razas. Algunos maduran tardíamente y no son completamente adultos hasta los diez o doce meses.
¿Cómo se desteta a los cachorritos?
16 septiembre 2014
Caminata por la Vida
El 7 de Septiembre se realizó en Buenos Aires la 4ta. Caminata por la Vida de "El Campito" Refugio.
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