11 septiembre 2026

Diabetes, recomendaciones

Nuevas recomendaciones para el tratamiento de la diabetes en perros: insulinas de acción prolongada y monitorización continua.



Las nuevas recomendaciones ofrecen a los veterinarios pautas para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la diabetes mellitus canina e incorporan los principales avances registrados en su manejo.

Abordan la fisiopatología de la diabetes en perros y las características específicas de la enfermedad en esta especie.

La American Animal Hospital Association (AAHA) ha publicado sus nuevas guías para el manejo de la diabetes mellitus en perros, una actualización que incorpora los avances registrados en los últimos años en la insulinoterapia y la monitorización de la glucosa y proporciona a los profesionales veterinarios orientaciones paso a paso para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de estos pacientes.

Una de las principales novedades es que, por primera vez, las recomendaciones para perros y gatos se presentan en guías separadas, con el objetivo de reconocer las particularidades que presenta la enfermedad en cada especie.

“Estamos encantados de ofrecer esta actualización tan solicitada de las guías sobre diabetes. Nos hace especial ilusión anunciar que, por primera vez, las hemos dividido en guías separadas para perros y gatos, reconociendo la naturaleza única del proceso de la enfermedad en cada especie”, explica Jessica Vogelsang, directora médica de la AAHA.


Insulinas de acción prolongada y monitorización continua

A diferencia de los gatos, los perros desarrollan una forma de diabetes mellitus caracterizada por una deficiencia absoluta de insulina causada por la pérdida permanente de células beta. Por ello, todos los perros diabéticos presentan deficiencia de insulina y necesitan insulinoterapia.

No obstante, las guías señalan que la mayoría tolera bien el tratamiento durante toda su vida y que el pronóstico es bueno cuando se proporciona una terapia y una monitorización adecuadas.

Entre los avances que recoge la actualización destaca el creciente uso de monitores continuos de glucosa asequibles, así como de formulaciones de insulina de acción prolongada y sin pico, entre ellas la insulina degludec y la glargina U-300. Según las guías, estas formulaciones pueden permitir una administración una vez al día.

“El cuidado de nuestros perros diabéticos ha cambiado drásticamente en los últimos años, con la llegada de monitores continuos de glucosa económicos y una nueva comprensión de cómo aprovechar las insulinas de acción prolongada”, afirma Audrey K. Cook, miembro del grupo de trabajo responsable de las guías.

A su juicio, estos avances permitirán que “los profesionales estén mejor posicionados para optimizar la atención de los perros diabéticos y apoyar el bienestar tanto de las mascotas como de sus cuidadores”.

Las nuevas recomendaciones abordan la fisiopatología de la diabetes en perros y las características específicas de la enfermedad en esta especie, además de ofrecer pautas para diagnosticar la diabetes mellitus, instaurar y monitorizar el tratamiento con insulina y abordar problemas habituales durante el seguimiento.

También incluyen recomendaciones sobre el tratamiento de la cetoacidosis diabética, las pruebas para controlar el estado glucémico y el manejo dietético de los perros con diabetes.


Cómo ajustar el tratamiento de los perros diabéticos

La guía incorpora además tablas y algoritmos destinados a facilitar la toma de decisiones de los veterinarios. Estos materiales abarcan los tipos de insulina y las dosis iniciales, la monitorización y el ajuste del tratamiento, el abordaje de la hipoglucemia y el manejo de aquellos perros tratados con dosis elevadas de insulina que dejan de estar correctamente regulados.

Las recomendaciones ponen el foco igualmente en la comunicación con los responsables de los animales. La AAHA considera importantes las conversaciones continuas y transparentes entre los equipos veterinarios y los clientes acerca de las expectativas, la monitorización y el compromiso a largo plazo que requiere el manejo de la diabetes.

Según las guías, mediante una monitorización atenta, ajustes en la alimentación y los horarios y un seguimiento adecuado, los perros diabéticos pueden mantener una buena calidad de vida con pocos o ningún signo clínico.

Aunque la mayoría tolera correctamente la insulinoterapia durante toda su vida y presenta un buen pronóstico con un tratamiento y seguimiento apropiados, establecer inicialmente el régimen terapéutico puede requerir visitas de seguimiento más frecuentes y sucesivos ajustes del tratamiento.


Fuente: DV - Diario Veterinario