Desde el 30 de agosto está en vigor el Reglamento (UE) 2026/1818, la primera norma europea integral dedicada específicamente al bienestar de perros y gatos. La nueva legislación establece un marco de referencia común para los Estados miembros y regula distintos aspectos relacionados con la gestión de los animales de compañía, desde la cría y la reproducción hasta su tenencia y venta, pasando por su identificación y trazabilidad.
Para la Organización Internacional para la Protección de los Animales (OIPA), se trata de un paso significativo en el proceso de armonización de la normativa europea. El objetivo es reforzar la protección de perros y gatos y actuar también contra las actividades ilegales que alimentan el comercio de animales, incluido el tráfico transfronterizo.
El reglamento establece nuevos requisitos para criadores, vendedores y responsables de la gestión de perros y gatos, con especial atención a las condiciones de vida de los animales, su salud y las prácticas de reproducción.
Entre las novedades de la normativa figura una mayor atención a la selección genética. Se introducen límites a la reproducción destinada a obtener características físicas extremas cuando estas puedan tener consecuencias negativas para la salud o el bienestar de los animales.
También se contemplan restricciones a los cruces entre animales estrechamente emparentados, una práctica que puede aumentar el riesgo de enfermedades hereditarias y otros problemas genéticos.
Prohibidos los collares de estrangulamiento y las mutilaciones estéticas
La norma también regula las condiciones en las que deben mantenerse los animales. Entre las nuevas disposiciones figura la prohibición de utilizar collares de estrangulamiento, al tiempo que se regula el uso habitual de jaulas y otros tipos de contenedores.
Otro apartado se refiere a las intervenciones quirúrgicas realizadas exclusivamente para modificar el aspecto del animal. Operaciones como el corte de las orejas o de la cola no estarán permitidas, salvo cuando sean necesarias por razones médicas.
Más trazabilidad para combatir el comercio ilegal
La trazabilidad ocupa un lugar especialmente relevante en la nueva normativa. El reglamento prevé un sistema progresivo de identificación y registro de los animales mediante microchip y bases de datos nacionales interoperables.
La mayor capacidad para conocer la identidad y el origen de los animales debería contribuir a dificultar el comercio ilegal, especialmente el que se desarrolla a través de las fronteras entre los Estados miembros.
También habrá nuevas garantías para los anuncios publicados en internet destinados a la venta o adopción de perros y gatos, con el objetivo de aumentar la transparencia de las operaciones y reducir las posibilidades de llevar a cabo actividades irregulares.
"Es un paso adelante que llevábamos mucho tiempo esperando y que acogemos con satisfacción. Por primera vez, perros y gatos están en el centro de una normativa europea única y específica destinada a garantizar su bienestar y prevenir formas de explotación", declaró Massimo Comparotto, presidente de OIPA Italia.
La organización, sin embargo, llama la atención sobre un aspecto temporal importante: la entrada en vigor del reglamento no implica la aplicación inmediata de todas sus disposiciones.
La mayor parte de las nuevas normas comenzará a aplicarse el 31 de agosto de 2028, mientras que algunas obligaciones tendrán plazos adicionales en los años posteriores. Será necesario, por tanto, un periodo de adaptación antes de que todo el marco normativo entre plenamente en funcionamiento.
Según la asociación, las nuevas disposiciones europeas deberán complementarse con medidas a escala nacional. Entre las prioridades señaladas figuran el fomento de las adopciones responsables y la lucha contra el abandono y la proliferación de animales sin hogar.
Fuente: elmundo.es
