21 septiembre 2026

Intoxicaciones en perros y gatos

Las intoxicaciones en perros y gatos son urgencias veterinarias que precisan una intervención rápida y una coordinación inmediata con el profesional veterinario. Actuar con rapidez mejorará el pronóstico, pero no es el único factor a tener en cuenta: prevenir el acceso a sustancias peligrosas, conocer los síntomas y acudir de inmediato a un veterinario harán la diferencia.

Para ayudar a preparar a los propietarios de animales de compañía, Clínicas MiVet repasa en un artículo —para el que han contado como fuente, entre otras, con el Manual Veterinario de Merck (MSD Animal Health)— cuáles son las intoxicaciones más frecuentes en perros y gatos, los signos clínicos más habituales y los primeros auxilios que necesita el animal. Y recalca, además, lo que nunca debe hacerse: ni inducir el vómito ni administrar medicación sin indicación veterinaria.



Desde la compañía recuerdan que la intoxicación se produce cuando un animal ingiere, inhala o entra en contacto con una sustancia tóxica en dosis suficientes para alterar sus funciones biológicas. Estas sustancias pueden ser productos de uso doméstico, medicamentos de humanos, plantas, alimentos o químicos de jardín.

Además, precisan, muchos tóxicos actúan de manera acumulativa: pequeñas exposiciones repetidas (por ejemplo, restos de pesticida en el césped) pueden derivar en un cuadro de intoxicación crónico con primeros síntomas más difusos, como pérdida de peso o cambios en el comportamiento.

En casos graves, la exposición puede suponer la muerte del animal. La gravedad, según señalan, depende de la dosis, la vía de exposición, la toxicidad del agente y la rapidez del protocolo con el que se administra el tratamiento. “Sin intervención veterinaria oportuna, algunas toxinas pueden dañar órganos vitales (hígado, riñón, sistema nervioso) y resultar mortales”, reiteran.

Además, advierten de que, en casos extremos, algunos tóxicos —como la intoxicación por raticidas o con plantas muy venenosas— pueden provocar hemorragias internas o paro cardíaco en cuestión de horas. “Actuar con inmediatez puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, subrayan.

INTOXICACIÓN POR PLANTAS
Las plantas ornamentales y silvestres pueden parecer inofensivas, pero muchas contienen compuestos tóxicos capaces de alterar desde el tracto gastrointestinal hasta el corazón y el sistema nervioso de perros y gatos. Según destacan desde MiVet, los síntomas van desde vómitos, diarrea, salivación, irritación oral y letargia hasta arritmias y fallo cardiaco en algunas plantas (oleandro, azalea).

En este caso, el tratamiento consistirá en retirar restos vegetales, administrar carbón activado y fluidoterapia; en arritmias, fármacos antiarrítmicos. El pronóstico dependerá de la especie vegetal y de la cantidad ingerida. Oleandros y cicutas pueden resultar mortales si no se actúa con rapidez, indican los expertos.

INTOXICACIÓN POR INSECTICIDAS
En cuanto a las intoxicaciones por insecticidas, muy utilizados en jardines y hogares para controlar plagas, el equipo de MiVet reitera que la ingestión de una gota puede desencadenar problemas graves y un cuadro potencialmente letal.

Los síntomas más habituales pueden ser salivación, diarrea, vómitos, temblores, convulsiones, dificultad respiratoria o bradicardia. Los organofosforados, según subrayan, “bloquean la acetilcolinesterasa, provocando un cuadro colinérgico severo”.

En estos casos, el tratamiento irá desde la descontaminación con carbón activado hasta la atropina para contrarrestar la acción colinérgica, pasando por el diazepam en convulsiones y fluidos intravenosos. Del mismo modo, señalan, la pralidoxima puede ser necesaria para regenerar la enzima acetilcolinesterasa.

INTOXICACIÓN POR MEDICAMENTOS
Desde MiVet recuerdan que el ibuprofeno puede causar daño gastrointestinal y renal severo en perros y gatos. “Nunca administres esta u otra medicina para humanos sin prescripción veterinaria”, advierten. Las señales de alerta de la ingesta de ibuprofeno pueden ser vómitos, diarrea, dolor abdominal, letargia, úlceras gástricas o fallo renal agudo a dosis elevadas. También pueden presentarse además úlceras en mucosa oral y anemia por hemorragia digestiva.

El tratamiento, en este caso, se resume en lavado gástrico, carbón activado, protectores gástricos (omeprazol) y fluidoterapia intensiva para mantener perfusión renal. También se monitoriza diuresis y electrolitos para detectar precozmente la disfunción renal. En dosis superiores a 100 mg/kg corporal, frecuentemente desencadenan daño renal irreversible.

Por su parte, el paracetamol es especialmente peligroso para los gatos, aunque también daña el hígado de los perros en dosis relativamente bajas. Según destacan desde MiVet, su uso sin control puede derivar rápidamente en insuficiencia hepática y daño en los glóbulos rojos. Los síntomas son letargia, vómitos, ictericia, edema facial, hemólisis en gatos e insuficiencia hepática. En perros, precisan, el daño hepático puede aparecer hasta 48 h después de la ingestión de medicamentos.

INTOXICACIÓN POR CHOCOLATE
El chocolate, un alimento habitual en las casas y aparentemente inocente, contiene teobromina y cafeína, estimulantes que los perros y gatos metabolizan muy lentamente. Incluso en cantidades pequeñas, el chocolate negro puede provocar temblores musculares y arritmias, advierten desde MiVet.

Los síntomas más habituales son hiperactividad, temblores, taquicardia, arritmias, vómitos, diarrea y convulsiones. Además, según indican, la teobromina y la cafeína tienen vida media prolongada en perros, prolongando los efectos tóxicos. En cuanto al tratamiento, lo más frecuente es inducir vómito si es reciente. Carbón activado, fluidos, betabloqueantes para controlar arritmias y diazepam si hay convulsiones.

PRIMEROS AUXILIOS Y PRECAUCIONES
El equipo de veterinarios de MiVet señala en su artículo que el manejo de una intoxicación incluye varias fases que requieren coordinación inmediata y eficaz entre el cuidador y el equipo veterinario y recuerda que el pronóstico mejora notablemente cuanto antes se inicie el tratamiento.

Los primeros auxilios y actuar con inmediatez pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte del animal. Desde la compañía remarcan que, si sucede en casa, las indicaciones son retirar al animal del foco tóxico y llamar al veterinario. “Solo induce el vómito si lo indica un profesional”, reiteran, y precisan que también es útil tomar fotos del producto tóxico o guardar restos en un recipiente cerrado para facilitar la identificación.

En cualquier caso, desde MiVet recuerdan que prevenir es la mejor garantía para mantener a los animales de compañía a salvo. Así, proponen una serie de consejos y precauciones, tales como mantener tóxicos fuera de alcance; educar a la mascota reforzando el “déjalo” o “suelta”; controlar el entorno exterior; seguir el calendario de desparasitación; consultar al veterinario antes de aplicar productos antipulgas/tópicos; y tener a mano el número de urgencias veterinarias 24 horas.

fuente: Animal's Health