18 agosto 2023

Los perros molosos

Los perros molosoides toman su nombre de Molosia, una región en Grecia, y sus habitantes, un pueblo guerrero célebre por sus canes empleados en la protección del ganado y en actividades bélicas. Estos perros eran tan temidos como admirados, lo que los convirtió en frecuentes protagonistas de la literatura clásica.



Los molosos eran una coalición de antiguas tribus que habitaban la región de Epiro durante la antigüedad clásica. Tras la Tercera Guerra de Macedonia, alrededor de 150.000 molosos fueron esclavizados y llevados a la República romana, principalmente a la península itálica. Según una de las teorías, estos molosos también llevaron consigo sus impresionantes perros, que más adelante darían origen a numerosas razas caninas.

No obstante, en el ámbito de la cinología moderna, surge un debate sobre el significado preciso del término 'perros molosos' y si es adecuado aplicarlo a las razas que actualmente se agrupan bajo esta denominación.

Específicamente, la discusión se centra en los mastines, que forman parte del grupo de molosos. Esta clasificación sugiere que estos perros tienen un linaje que se remonta a los antiguos y poderosos canes que los romanos diseminaron por toda Europa al utilizarlos con fines militares.

Esta hipótesis carece de respaldo en términos de investigaciones, y son numerosos los expertos en genética canina que la ponen en entredicho. En cambio, sostienen que es más plausible que los mastines se hayan desarrollado en otros lugares y procedentes de otros linajes caninos y que su inclusión en el grupo de los molosos se origine en un error de traducción de los textos clásicos.

Polémicas al margen, la Federación Cinológica Internacional (FCI) reconoce 38 razas dentro del grupo de molosos o molosoides, en dos subsecciones: tipo dogo (18 razas) y tipo montaña (20 razas).

El American Kennel Club no tiene un grupo para los molosoides, y los perros tipo dogo y tipo mastín se encuentran bajo la nomenclatura genérica de Grupo de perros de trabajo donde comparten espacio con otras razas tan dispares como el perro de aguas portugués o el samoyedo.

15 agosto 2023

Esterilización reversible para testear su efecto en el comportamiento canino


La literatura científica no logra crear un argumento coherente y convincente sobre el impacto de la esterilización en la conducta canina

El uso de la esterilización quirúrgica está muy extendido y se utiliza por sus beneficios para la salud de los animales, reduciendo los comportamientos sexualmente dimórficos y los comportamientos no deseados, así como ser útil en el control de la población. Los desafíos surgen en torno a la edad apropiada de esterilización, los casos clínicos individuales y el sexo del perro.



Reino Unido tiene la tasa de esterilización más alta del mundo, con el 71 % de la población canina castrada. Por el contrario, en muchos países del norte de Europa los procedimientos de ovariohisterectomía y castración son monitoreados, e incluso prohibidos en algunos lugares por cuestiones de bienestar animal.

No obstante, Jess Irving, miembro de la Association of Pet Behavior, considera que los vínculos actuales entre la esterilización y el comportamiento son contradictorios, con evidencia anecdótica que valora la esterilización de rutina para modificar el comportamiento, enfatizando que la esterilización mejorará la conducta, produciendo un individuo más tranquilo y equilibrado.

Sobre este asunto, asegura que “la literatura científica no logra crear un argumento coherente y convincente, con muchos estudios que demuestran un impacto positivo, negativo o mínimo de la esterilización en el comportamiento general”.


COMPORTAMIENTO AGRESIVO

Los comportamientos agresivos en el perro doméstico ponen en peligro el bienestar del propio animal y de su entorno. La agresión dirigida hacia familiares y extraños sigue siendo una de las causas principales de abandono y eutanasia. El 58 % de los dueños de perros holandeses, según la experta, utilizó la castración para “corregir comportamientos no deseados, pero no logró reducir la agresión en la mayoría de los perros”. Incluso se han observado argumentos marginales en los niveles de agresión dirigida hacia extraños en perros castrados, y “trabajos anteriores mostraron que la castración no logró mejorar la agresión dirigida hacia extraños”. 

Por el contrario, “otras publicaciones concluyeron que la agresión dirigida por humanos y la agresión entre especies fueron menos prevalentes en perros castrados”.

Por otra parte, los vínculos entre la esterilización y la ansiedad parecen más concluyentes y consistentes que la agresión, y “la evidencia publicada sugiere que la esterilización no es una estrategia adecuada para reducir las respuestas ansiosas y puede magnificar las tendencias ansiosas y temerosas”.

En este sentido, “la esterilización se ha relacionado con un aumento de la ansiedad en los perros de compañía, y los perros castrados antes del año de edad presentan respuestas de miedo exageradas”.

14 agosto 2023

El origen de los perros San Bernardo

Cuando pensamos en Suiza pensamos en montañas, chocolate, vacas y, seguramente, perros San Bernardo. Esta raza es un símbolo de Suiza y se ha vuelto muy popular, pero es relativamente reciente: hasta el siglo XIX no existían los San Bernardo como tales, aunque sí su ancestro directo, el mastín de los Alpes, hoy desaparecido.

El origen de los San Bernardo se remonta a uno de esos mastines, un perro rescatador llamado Barry que vivió a principios del siglo XIX en el paso del Gran San Bernardo, del que toma su nombre. Esta es la historia de cómo un héroe perruno se convirtió en el padre de toda una raza.

BARRY, EL RESCATADOR DE LAS MONTAÑAS

Para encontrar al “padre” de la raza San Bernardo debemos trasladarnos al año 1800, a un hospicio de montaña en el Paso del Gran San Bernardo, que separa el cantón suizo de Valais y la región italiana del Valle de Aosta. Hasta la llegada del ferrocarril, estos pasos de montaña eran la manera habitual de cruzar de un valle a otro; pero se trataba de una travesía muy peligrosa, especialmente en invierno ya que el tiempo era imprevisible.

Hospicio del Paso del Gran San Bernardo

Por ese motivo a lo largo de la ruta se construían hospicios, habitualmente regentados por monjes, en los que los viajeros podían refugiarse, comer y dormir. También se criaban perros de montaña, que gracias a su buen olfato podían rastrear a los viajeros perdidos. Los preferidos eran los mastines de los Alpes, una raza hoy desaparecida caracterizada por su gran fuerza, lo cual les convertía en excelentes rescatadores.

En el hospicio del Gran San Bernardo nació en 1800 un perro especialmente hábil en el rescate, llamado Barry, que a lo largo de sus más de diez años de servicio salvó a más de 40 personas de morir congeladas en las montañas. Los monjes del hospicio le dieron los apodos de “Barry el salvador” y “santo entre los santos”, y desde entonces en cada generación de perros llamaron Barry a uno de ellos en su honor.

LOS ORÍGENES DEL SAN BERNARDO MODERNO

Terminada su vida de servicio, a los doce años Barry se retiró en Berna a cargo de uno de los monjes del hospicio, quien decidió criar a su descendencia como perros de rescate: de ahí nació la raza que hoy conocemos como San Bernardo. Hay que decir que Barry no tenía el aspecto de los San Bernardos actuales y era mucho más parecido a un mastín.

Los descendientes de Barry se cruzaron con otras razas para conseguir unas características óptimas para el rescate en los Alpes: en particular, se buscaba un pelaje más tupido que pudiese proteger a los viajeros de la hipotermia. Por ello se cruzó principalmente con perros de aguas, por su pelaje impermeable, así como con razas musculosas y de gran tamaño; dentro de las razas actuales, los parientes más cercanos de los San Bernardos son posiblemente los Terranova.


12 agosto 2023

Microchip para perros

Un microchip para perros es un chip identificador del tamaño de un grano de arroz que se implanta bajo la piel de tu perro.

La finalidad del microchip es que el perro esté siempre identificado. Se trata de un elemento importante porque, aunque las etiquetas de identificación en el collar también son necesarias, se pueden caer o borrar.

Si se lleva un perro perdido con microchip al veterinario, a una clínica veterinaria o a un centro de acogida, se puede utilizar un escáner para leer el número identificador y buscarlo en una base de datos para identificar al propietario.



Si la información está actualizada, se llamará a la familia del perro para avisarles que alguien ha encontrado a su perro.

Esto es lo mejor que puede pasar si tu amigo peludo se pierde y no lleva un  localizador GPS para perros que te permita saber de inmediato dónde está.

De hecho, muchos veterinarios y centros de acogida de animales recomiendan el uso de los microchips. No cabe duda de que se trata de un dispositivo muy útil.


¿Dónde se coloca el microchip?

El microchip se suele implantar entre los omóplatos, a lo largo de la columna vertebral. La colocación es importante, pues no se debe mover mucho.

Lo bueno es que es un procedimiento bastante sencillo, asequible e indoloro. Estos son los pasos:

Antes de extraer el microchip esterilizado del envase, se escanea para verificar que el código sea el mismo que el código de la etiqueta del envase.

A continuación, se coloca el microchip en una aguja y esta se pone en una jeringa especial para este procedimiento.

El veterinario coloca al perro en la posición adecuada. El microchip se suele colocar entre los omóplatos y el perro debe permanecer de pie o tumbado boca abajo.

Se levanta un poco de exceso de piel en el lugar del implante y se inserta la aguja con rapidez. Además, es importante apretar la jeringa para que el microchip quede bien implantado.



En último lugar, se escanea para asegurarnos que se pueda leer.

Tras el procedimiento, tendrás que registrar tus datos de contacto y a tu perro en la base de datos de microchips. Tu veterinario te dará más información y te indicará si debes pagar alguna tarifa.

Advertencia: Si no registras la información del microchip de tu perro en la base de datos, el proceso habrá sido completamente en vano porque el número identificador del microchip no se asociará contigo ni con ninguna otra persona.

El procedimiento para poner un microchip a un perro es rápido y sencillo; es muy probable que dure 10 minutos o menos.

10 agosto 2023

El perro, salvo excepciones, no muerde de un día para el otro


Lamentablemente la agresividad canina sigue siendo noticia frecuente en diarios, radio y televisión, donde el tema es abordado la mayoría de las veces sin la formación adecuada dando como resultado desinformación más que información.

Es muy penoso que aún mueran niños por el ataque de perros que muchas veces pertenecen a familiares o vecinos. Esto, que puede prevenirse y evitarse, evidencia manejo inadecuado y, en ocasiones, falta de responsabilidad y respeto hacia los otros (personas y animales) de parte de quien está a su cargo. Este comportamiento puede tener diferentes causas e intensidad, y el perro que lo manifiesta ser de edad, peso y tamaño diferentes, mestizos o de raza. Quienes reciben las lesiones más graves son generalmente niños o ancianos, y las heridas son proporcionales a las características del agresor (tamaño, potencia de mordida), y de la víctima (edad, físico) que intervienen en el conflicto y es ahí donde yace el verdadero peligro. 


Los chicos tienen más probabilidad que los adultos de ser víctimas fatales debido a la presión que ejerce la fuerza de mordida del perro respecto del tamaño de su cuerpo, o por la hemorragia causada por el daño de una arteria o vena de la cabeza o el cuello donde se producen muchas de las lesiones. Un estudio estadístico realizado por el Departamento de Urgencias del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cita que anualmente aumentan un 10 % los casos de niños atendidos allí por lesiones causadas por mordeduras graves de perros, que son generalmente de raza indefinida o mestizos porque son los más frecuentes en los hogares del país. 

La mayoría de estos niños poseen entre 4 a 9 años, y más del 50 % de ellos son agredidos por el perro de la familia. Los varones tienen casi 2 veces más probabilidad de ser mordidos porque tienen conductas más atrevidas con el animal y los padres los supervisan menos que a las niñas. En el consultorio de Etología Clínica (Medicina comportamental), las consultas por agresividad de gatos y perros, de diferentes características, también aumentan día a día, ya sea porque muerden a un integrante de la familia, a personas a quien el dueño permitió ingresar al domicilio, o a gente o animales con los que se cruza en la vía pública.

Personalmente creo que esto se debe a que en los últimos años es mayor el número de animales de compañía en los hogares, es menor el espacio de residencia disponible, el propietario permanece muchas horas fuera de la casa (por trabajo, reuniones, deportes, etc.) y es menor el tiempo que dedica a su educación, socialización y habituación a diferentes estímulos, y además, muchas parejas jóvenes o personas solas adoptan un animal y lo tratan como si fuera un niño sin considerar que gatos y perros pertenecen a otra especie con características y necesidades propias distintas a las del ser humano. 

08 agosto 2023

El cerebro de los perros es cada vez más grande


Las razas caninas modernas aún no han alcanzado al lobo en cuanto al tamaño de sus cerebros, pero esa discrepancia se está reduciendo. El cerebro del perro moderno es cada vez más grande, y podría ser gracias a sus interacciones con los humanos.

Un nuevo estudio, publicado en la revista Evolution, investigó el tamaño del cerebro de las razas caninas modernas y antiguas. El equipo de investigadores descubrió que los cerebros de los perros son más grandes cuanto más se alejan genéticamente del lobo.

Fue un hallazgo sorprendente. "Los resultados muestran que la cría de razas caninas modernas ha ido acompañada de un aumento del tamaño del cerebro en comparación con las razas antiguas", afirma en un comunicado de prensa Enikó Kubinyi, investigador principal del Departamento de Etología del Instituto de Biología ELTE. "No pudimos explicarlo basándonos en las tareas o las características vitales de las razas, así que sólo podemos especular sobre las razones".



En el estudio, un equipo de Hungría y Suecia utilizó imágenes de TAC de más de 850 perros que representaban 159 razas para reconstruir el cerebro de distintos individuos y determinar su volumen cerebral. Compararon los resultados con 48 ejemplares de lobo.

Los datos mostraron que un perro con un peso similar al de un lobo tenía un volumen cerebral de unas tres cuartas partes del tamaño del cerebro del lobo. Esto confirma investigaciones anteriores según las cuales la domesticación reduce el tamaño del cerebro en un 20%, ya que los animales no necesitan cazar ni valerse por sí mismos, ni se enfrentan a tantos peligros como en la naturaleza.

03 agosto 2023

Etapas de domesticación del perro


¿Alguna vez se ha preguntado cómo los perros y los gatos llegaron a ser mascotas y compañeros de los humanos? 

De la fauna de su entorno, el hombre ha elegido, aislado y favorecido, para su uso personal, algunos animales por su docilidad, por la cantidad de carne que producen, o por otras cualidades que le benefician. Además ha intentado mejorar y potenciar estas cualidades. 

Desde el Neolítico, momento en que hicieron su aparición la domesticación y agricultura, el hombre ha venido practicando la selección, cuya eficacia descubrió de un modo empírico. La diferencia que existe entre la selección natural y la artificial concierne a sus respectivos fines: la selección natural opera en mayor bien de la especie, la artificial en mayor bien del hombre. Ambas hacen uso del mismo material, las mutaciones y variabilidad fenotípica. La selección artificial, lo mismo que la natural, no crea nada en sí misma. Selecciona lo que ya existe y lo potencia. El perro (Canis familiaris) es probablemente el mamífero 
domesticado más antiguo, sin duda a causa de su tendencia a adoptar al hombre como compañero social. 

Se cree que el perro se hizo comensal del hombre hacia finales del Paleolítico, en el transcurso de la última glaciación. A partir de entonces, el perro se afirma como compañero del hombre, sometido a un proceso de transformación gradual. Los agricultores del neolítico ya poseían varias razas diferentes; la más común tenía un tamaño menor que los perros actuales; otra era aun más pequeña, y una tercera era claramente más grande. No está todavía claro cuales son los ancestros o antepasados del perro. El problema de si el ancestro del perro es el chacal (Canis aureus) o es el lobo (Canis lupus) ha ocupado durante mucho tiempo la atención de los investigadores. 

Algunos zoólogos designan como antepasados de algunas razas de perros pequeños, más sumisos y obedientes, al chacal, mientras que aquellas razas de animales más grandes y con carácter más desobediente tendrían su origen en el lobo. Por otra parte, también habría que tener en cuenta la posibilidad de que lobo y chacal se hibridan. Pero la hipótesis de un antepasado común para todas las razas de perros es la más defendida por la mayoría de los especialistas, los cuales se apoyan en una serie de rasgos de anatomía estructural (fórmula dentaria y constitución del esqueleto) que, ciertamente, emparentan más estrechamente al perro con el lobo. Estos autores defienden un origen polifilético del perro, esto es que los ancestros del perro serían no una, sino varias de las razas de lobos que coincidían geográficamente con el hombre. 


Una de las razas de lobos que originariamente habrían degenerado en perros estaría representado por el lobo de la India (Canis lupus pallipes), animal de pequeño tamaño y que no aúlla, sino que solo ladra. Sin embargo, muchas otras subespecies de lobos han podido contribuir con sus genes a la diferenciación de las razas de perros conocidas. El lobo, es el ancestro más probable del perro. Esta gama tan extensa de razas, es debida a que desde el principio el hombre ejerció una selección de direcciones diversas, en función de su valor estético o exótico, o de sus aptitudes para cazar, guardar, etc. 

El perro, ha conservado así muchas mutaciones más desfavorables que útiles para la especie. Sus variaciones morfológicas más importantes conciernen al tamaño, la forma del cráneo, la longitud de los miembros, las orejas, el color y la longitud del pelo. Todas estas razas, por disparatadas que sean, se cruzan entre si (a veces la diferencia de tamaño impide la cópula) sin perder nada de su fecundidad. Por lo que se puede decir que todos los perros son una sola especie. Desde un punto de vista ecológico, se puede considerar que los perros son animales con una inoperatividad evidente en el seno del ecosistema natural. Además de sus modificaciones morfológicas, los perros carecen de un cuadro etológico de pautas de comportamiento que sean válidas ecológicamente. La domesticación de un animal conlleva la presencia de una serie de rasgos de comportamiento, que impiden que estos animales se desenvuelvan con éxito en los ecosistemas naturales. 

El Alaskan malamute y Yorkshire terrier, dos razas de perros que hacen muy difícil creer que ambas pertenezcan a la misma especie. La selección artificial, a pesar de su intensa presión, no ha conseguido dar origen a nuevas especies. Diez mil años de mutaciones, de mestizaje, de selección, han modificado de muchas maneras el patrimonio de una especie pero sin hacerle perder su unidad como especie. Y es que la selección artificial, concretamente reúne las variedades que es capaz de producir un genoma, pero no representa un proceso evolutivo innovador. Lo mismo ocurre con otros animales domésticos como el buey, la gallina o la oveja. La experiencia domesticación-selección no aboca, a pesar de la amplitud de variaciones, a la creación de especies nuevas. La domesticación y el cultivo revelan los límites entre los que una especie es capaz de variar, pero no imprimen un movimiento evolutivo a las especies que afectan.

La selección natural conserva los individuos que se encuentran ecológicamente en equilibrio con el medio. La selección que practica el hombre tiene un efecto diferente. Un ejemplo basta para demostrarlo: los genotipos de un perro y un chacal están muy próximos y sufren las mismas mutaciones, más o menos. Sin embargo, la especie chacal se muestra muy estable, mientras que la especie perro se divide en numerosas razas y subrazas. La primera está sometida a la selección natural que elimina las variantes y estabiliza la especie, la segunda a la selección artificial que conserva los “anormales” y facilita la supervivencia.

Fuente: Foyel

28 julio 2023

Llegada del cachorro a casa


El cachorro, sin castigos

Desde el primer momento el perro debe convivir con la familia, por toda la casa, salón incluido y no debe permitirse que viva confinado en la terraza, el garaje, el jardín ni ningún otro lugar. Y mucho menos argumentando que ahora es cachorro y que más adelante ya pasará a la casa, cuando sepa comportarse, porque si no empieza a hacerlo desde el momento en que llega, nunca aprenderá lo que debe o no debe hacer.

Tenemos que saber que, en principio, cuando el cachorro llega a casa, no sabe que hay cosas que puede hacer y cosas que no. Hay que enseñárselo todo. Jamás nos dejaremos llevar por la ira o la violencia cuando el perro tire de las cortinas, muerda la pata de un mueble o vacíe los cojines del sofá. Piense que el perro no sabe que eso no tiene que hacerlo. Lo que no implica que permitamos que lo haga. 

Las broncas, y mucho menos los golpes, solo conducen al bloqueo y a que el perro nos tenga miedo. Así como hará que el cachorro no entienda por qué actuamos de esa manera o qué es lo que ha hecho mal. Cuando el perro llega a casa, debe estar sometido a una estrecha vigilancia continuada, le impediremos que haga lo que no debe hacer y le haremos hacer todo aquello que debe hacer. 

Nos ofrece pocas garantías de éxito el reñirlo una vez realizadas las malas acciones. Hay perros que se pasan la vida subiéndose al sofá o metiendo el hocico en el cubo de la basura. Se les riñe contundentemente cada vez que lo hacen, incluso algunos propietarios les pegan, pero estos perros continúan haciéndolo durante toda la vida, aún sabiendo las consecuencias que esto acarrea. Lo adecuado es vigilarlo estrechamente y no permitirle que realice acciones que no debe realizar. Esto sí que nos ofrece garantía de éxito a más o menos corto plazo. Por supuesto que cada vez que intentemos explicar al perro las cosas que no debe hacer, debemos analizar si nos está entendiendo y qué es exactamente lo que le está llegando de nuestra actitud.

Cuando tratemos de impedir que haga algo que no deba hacer, que al principio serán muchas cosas, debemos dirigirnos al perro con autoridad, con seguridad, con un “NO” contundente, pero sin frases largas ni tonos agradables que den a entender al perro que lo que está intentando hacer está bien. 

Debemos ser lo suficientemente contundentes como para que se dé cuenta de que no está haciendo bien, pero sin pasarnos para que no se bloquee y pueda pensar y reaccionar de la forma esperada. 

Cada perro, como cada persona, tiene una franja cognitiva determinada. Solo la observación y el análisis de la reacción de nuestro cachorro nos indican cual es el nivel adecuado para conseguir plenamente nuestro objetivo. La compenetración de un perro con su dueño, es muy parecida a la de dos personas. Depende en gran medida de la personalidad de ambos, solo que en caso de un perro, todo o casi todo ese esfuerzo debe salir del dueño, ya que el perro no sabe hasta qué punto puede llegar una relación ni mucho menos cómo hacerlo, por lo que no va a intentar llegar a nada si el esfuerzo no sale de nosotros. 

Si cuando llegue nuestro cachorro a casa ponemos en práctica lo que hemos visto en estas líneas y tenemos en cuenta todo lo expuesto, tendremos muchas posibilidades para hacer de nuestro perro un excelente animal de compañía.


Fuente: El Mundo del Perro / Blog de Psicología / Miguel Díaz

26 julio 2023

Reflexiones sobre la eutanasia

Dr.Juan Agustín Gómez

Después de algunos años de práctica en la clínica de animales pequeños, se fue desarrollando en mí una creciente inquietud con respecto a este tema, ya que siempre había sospechado que era necesario tener una posición, una actitud coherente y sobre todo honesta frente a una situación en la que tantas veces me había encontrado implicado y actuado mecánicamente de acuerdo a los "usos y costumbres" social y profesionalmente aceptados.

Han transcurrido unos cuantos años más, he acumulado experiencia, he observado con preocupación y atención, he incorporado información y actualmente creo poder expresar una opinión cuando se me requiere y ésta es una de esas oportunidades.

Ante todo debemos dejar aclarado el significado de la palabra "eutanasia", con el propósito de que todos sepamos a qué nos referimos cuando la mencionamos. Personalmente opino que se la usa incorrectamente ya que etimológicamente significa "buena muerte" o "bien morir" y el diccionario la define como "muerte sin sufrimiento" y rara vez, el que la practica, se detiene a pensar si está provocando algún tipo de sufrimiento en su VÍCTIMA. Recordemos, como ejemplo, al tristemente difundido uso de miorrelajantes del tipo del  Paranoval  que simplemente matan por asfixia.


Quiero referirme en esta oportunidad a la situación límite que, en la práctica diaria de la clínica de pequeños animales, suelen presentarse en la relación entre paciente, propietario y médico veterinario actuante, dejando de lado, momentáneamente todas las otras razones, circunstancias y medios en y por los cuales se llega a decidir que uno, varios o muchos animales deben morir. Es mejor así debido a que el análisis de motivaciones culturales, sociales y económicas, implica un conocimiento técnico amplio y profundo de cada uno de esos campos y no me parece prudente tratarlos con ligereza. De todos modos, cualquiera sea el punto de partida, la meta es la reivindicación de un principio ético fundamental: el respeto por la vida en todas sus formas.

De la mencionada relación de tres trataré de analizar, en primera instancia, las diversas actitudes de dos de sus miembros, siguiendo así la costumbre establecida en nuestro medio de prescindir de la opinión de un tercero. Dejaré para el final la observación de la situación y la actitud de este tercer personaje que es, obviamente, el paciente.

El médico veterinario y el propietario deben coincidir, necesariamente en sentido afirmativo, para que el hecho se produzca.


¿Por qué el propietario decide que su animal debe morir?

1) Porque el animal está muy viejo, sordo, casi ciego y camina con dificultad y "él no puede soportar" verlo en esas condiciones, recordando los momentos felices que pasó viéndolo retozar cuando era joven.

2) Porque, si bien es joven, "él no tolera" verlo con ese aspecto horrible que le da la enfermedad de la piel, crónica y tan rebelde a los tratamientos que por otra parte produce un olor tan desagradable, "pobrecito" (?).

3) Porque la enfermedad es grave, con pocas posibilidades de superarla y "él sufre mucho" pensando que, después de tanta lucha y dolor, de todos modos su animalito puede morir.

4) Porque la situación familiar, derivada de la preocupación por la enfermedad del animal "se hace insostenible".

5) Porque verdadera y sinceramente, cree que existe una posibilidad de ahorrarle sufrimientos supuestamente inútiles a un animal que ama de verdad.

6) Porque acepta el consejo del médico veterinario.

Los cuatros primeros casos, cuyos argumentos he debido escuchar casi textualmente con tanta frecuencia, son el resultado de una actitud absolutamente egoísta, refiriéndose todos ellos a la preocupación que el dueño tiene por su propio bienestar, olvidando considerar a quien realmente necesita consideración.

Quien nos ha dado tantos momentos felices a través de muchos años merece que, al menos, le dediquemos unos meses de esfuerzo y algo de preocupación para ayudarlo a transitar sin dolor los últimos tramos de su vida.

El ser que nos hizo enorgullecer con su belleza no merece ser condenado a muerte porque momentáneamente no satisface las necesidades estéticas de nuestra vanidad.

Nuestro propio dolor por el enfermo que sufre no puede ser contemplado antes que el del propio enfermo, porque es él quien necesita ayuda.

¿Y la situación familiar? Muchas veces se invoca la presencia de niños para los cuales la situación resultaría una experiencia desagradable. ¿Por qué no aprovecharla para brindarles un ejemplo de solidaridad con el que sufre y de amor por la vida?

Los motivos expresados en los casos 5 y 6 merecerán ser incluidos en las consideraciones generales. No obstante sería bueno pensar si detrás de ese "ahorrarle sufrimientos" no se oculta la intención de desembarazarse de una verdadera carga o si el consejo del profesional no resulta especialmente apropiado y oportuno para aliviar un sentimiento de culpa por la consumación de un hecho que no podrían llevar a cabo sin un cómplice.


¿Por qué el médico veterinario decide que su paciente debe morir?